Stapelia gigantea es una especie de planta suculenta perteneciente a la familia Apocynaceae y a la subfamilia Asclepiadoideae. Es originaria del sur de África y es ampliamente reconocida por producir una de las flores más grandes dentro del reino vegetal, la cual se caracteriza por su forma de estrella y un distintivo olor a materia orgánica en descomposición.
Es una planta suculenta perenne de porte bajo que forma densas matas de hasta 1 metro de ancho. Sus tallos son erectos, de color verde claro, cuadrangulares con cuatro costillas marcadas y poseen tubérculos en forma de pequeños ganchos o dientes romos. Carece de hojas verdaderas, las cuales han sido reducidas a rudimentos apenas visibles para minimizar la pérdida de agua.
Floración y polinización: La flor es la característica más notable de la especie:
Tamaño: Puede alcanzar un diámetro de entre 20 y 40 cm.
Morfología: Tiene cinco lóbulos que le dan forma de estrella de mar. Su coloración es crema o amarillenta con numerosas líneas transversales de color rojizo o purpúreo, y está cubierta de finos pelos sedosos.
Mimetismo químico: Emite un olor fétido similar a la carne podrida. Este mecanismo, conocido como sapromiofilia, atrae a insectos polinizadores, principalmente moscas de la familia Calliphoridae.
Distribución y hábitat: Es nativa de la región sur de África, abarcando países como Sudáfrica, Botsuana, Zimbabue y Mozambique. En su hábitat natural suele crecer en zonas áridas o semiáridas, frecuentemente bajo la sombra de arbustos o entre rocas que la protegen de la radiación solar directa extrema. Se ha naturalizado en diversas regiones tropicales y subtropicales del mundo debido a su uso como planta ornamental.
Taxonomía: El género fue descrito originalmente por Carlos Linneo, y la especie
S. gigantea fue publicada por primera vez por Nicholas Edward Brown en 1877 en la revista The Gardeners´ Chronicle.
Sinonimia:
- Ceropegia gigantea N.E.Br. Bruyns
- Stapelia nobilis N.E.Br.
- Stapelia marlothii N.E.Br.
Cultivo y cuidados: Es una planta popular en colecciones de suculentas. Requiere:
Luz: Exposición luminosa, preferiblemente sol directo en las mañanas y sombra parcial en las horas más calurosas.
Sustrato: Debe ser mineral, muy poroso y con un excelente drenaje para evitar la pudrición radicular por exceso de humedad.
Temperatura: Es sensible al frío intenso; no tolera heladas persistentes y se recomienda mantenerla por encima de los 10 a 12 grados Celsius durante el invierno.