Es un cérvido de tamaño mediano que se caracteriza por una silueta esbelta y un porte sumamente elegante. Presenta una coloración del pelaje que varía entre el marrón rojizo y el pardo amarillento, con la zona ventral, el contorno de los ojos, la cara interna de las orejas y la parte inferior de la cola de color blanco puro. Los machos adultos poseen astas ramificadas típicamente en tres puntas, las cuales mudan anualmente de forma sincrónica. Una característica biológica sobresaliente es la emanación de un fuerte olor almizclado similar al ajo, proveniente de sus glándulas interdigitales. Su peso corporal oscila entre los 30 y 40 kilogramos, con una altura a la cruz de aproximadamente 70 a 75 centímetros, lo que les confiere una agilidad notable para desplazarse con rapidez en terrenos llanos y abiertos.
Distribución geográfica: Se encuentra distribuido de manera fragmentada en el centro y sur de América del Sur. Históricamente ocupaba una vasta extensión de pastizales continuos, pero en la actualidad sus poblaciones remanentes se restringen a zonas específicas de Brasil (principalmente en las regiones del Cerrado y el Pantanal), el este de Bolivia, el Chaco de Paraguay, parches muy aislados en Uruguay y poblaciones sumamente localizadas en las provincias de San Luis, Corrientes, Santa Fe y Buenos Aires en Argentina.
Ambiente: Habita predominantemente en pastizales abiertos, llanuras templadas, sabanas inundables y zonas de transición con vegetación arbustiva baja. Prefiere ecosistemas llanos y sin vegetación leñosa densa, conocidos tradicionalmente como pampas y cerrados, donde la altura de los pastos nativos le proporciona tanto alimento de calidad como una cobertura visual moderada para evadir a los depredadores sin obstruir su veloz carrera de escape.
Alimentación: Se clasifica como un herbívoro altamente selectivo, comportándose principalmente como un ramoneador de hojas tiernas y seleccionador de brotes herbáceos. Su dieta se compone de una amplia variedad de hierbas latifoliadas, leguminosas, brotes jóvenes de gramíneas y hojas de arbustos bajos. Evita consumir pastos fibrosos y maduros, buscando de forma constante las porciones vegetales de mayor valor nutricional y fácil digestibilidad para satisfacer sus requerimientos energéticos diarios.
Comportamiento: Muestra hábitos mayoritariamente crepusculares y diurnos, aunque puede incrementar su actividad nocturna en áreas donde experimenta una alta presión antrópica. Es una especie de hábitos gregarios laxos, formando pequeños grupos familiares de dos a seis individuos, los cuales carecen de una estructura social rígida y se disuelven o integran con facilidad. Los machos utilizan las secreciones de sus glándulas preorbitarias e interdigitales para demarcar el territorio y comunicarse de forma olfativa con sus congéneres.
Reproducción: Presenta un ciclo reproductivo que puede extenderse a lo largo de todo el año, aunque muestra picos marcados de pariciones durante la primavera. El período de gestación dura aproximadamente siete meses (entre 210 y 220 días), tras los cuales la hembra da a luz a una única cría. El recién nacido posee un pelaje característico con manchas blancas alineadas que le sirven como un camuflaje críptico perfecto para pasar desapercibido entre los pastizales densos mientras permanece oculto durante sus primeras semanas de vida.
Categoría de conservación: Está catalogado globalmente como Casi Amenazado (NT) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, aunque muchas de sus subespecies y poblaciones locales se encuentran en peligro crítico de extinción. Las principales amenazas para la supervivencia de Ozotoceros bezoarticus son la pérdida y fragmentación de hábitat debido a la agricultura intensiva, la competencia por recursos con el ganado doméstico, la transmisión de enfermedades infecciosas bovinas y la caza furtiva.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 18/09/2026