Echinopsis candicans es una especie de planta suculenta perteneciente al género
Echinopsis, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del norte de Argentina.
Echinopsis candicans es una especie de cactus de crecimiento arbustivo que forma grupos de 1 a 3 m de diámetro, con numerosos brotes. Los tallos jóvenes son globosos y se vuelven cilíndricos al madurar, erectos o extendidos. Presentan una epidermis de color verde claro y tienen el ápice redondeado. Miden hasta 60 cm de largo y 14 cm de diámetro.
La planta posee entre 9 y 11 costillas bajas y usualmente obtusas. Las areolas son grandes, blancas y están separadas entre 2 y 3 cm. Las espinas son aciculares, de color amarillo marrón y ligeramente marmoleadas. Cada areola desarrolla varias espinas centrales de hasta 10 cm de longitud, y 10 o más espinas radiales desiguales, extendidas y de hasta 4 cm de largo.
Las flores son nocturnas, vistosas, con forma de embudo, fragantes y de color blanco. Miden de 18 a 23 cm de largo y de 11 a 19 cm de diámetro. Los frutos son globosos o elipsoides, se vuelven rojos al madurar y se abren longitudinalmente.
Distribución y hábitat: El área de distribución nativa de esta especie se localiza en Argentina, específicamente en las provincias de San Juan, Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, La Rioja, San Luis y Mendoza.
Se desarrolla principalmente en biomas desérticos o de matorral seco, a altitudes comprendidas entre los 0 y 2000 m.s.n.m. Crece en formaciones vegetales características del Chaco, en zonas de monte arbustivo y en la pampa, especialmente sobre afloramientos rocosos y suelos bien drenados. Estos ambientes, marcados por la baja disponibilidad de agua y fuertes contrastes térmicos, influyen en las adaptaciones ecológicas que presenta la especie para sobrevivir en condiciones de aridez.
Taxonomía: La primera descripción de esta especie fue como
Cereus candicans, publicada en 1834 por los botánicos John Gillies y Joseph de Salm-Reifferscheidt-Dyck en el libro ilustrado
Hortus Dyckensis ou Catalogue des Plantes: 835.
Más tarde, el botánico británico David Richard Hunt trasladó la especie al género
Echinopsis, por lo que pasó a llamarse
Echinopsis candicans. Registró estos cambios en la revista científica
Bradleya 5: 92, publicada en 1987.
Etimología
- Echinopsis: nombre genérico formado a partir de la palabra latina ĕchīnus (que significa ‘erizo’) y la palabra griega opsis (que se traduce como ´de aspecto similar a´), en alusión a los tallos globosos y espinosos que presentan las especies de este género.
- candicans: epíteto específico latino que significa ´volverse blanco puro´, en alusión al color blanco de las flores de la planta.
Sinonimia
Estado de conservación: En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”. Esta clasificación indica que sus poblaciones se consideran estables y que no enfrenta un riesgo inmediato de extinción. De hecho, hasta el momento, no se han identificado amenazas significativas que afecten de manera directa a la especie.
Usos: Echinopsis candicans se cultiva principalmente como planta ornamental y su propagación se realiza a través de esquejes o semillas. Soporta temperaturas de hasta –8 °C, incluso algo menores. Crece bien en un sustrato fértil y con buen drenaje; requiere un riego abundante y luego un periodo de sequedad antes del siguiente riego. A diferencia de otros cactus, responde mejor cuando recibe un poco más de agua y, por ello, sus cuidados se asemejan a los de una suculenta común. Durante la temporada de crecimiento, desarrolla un mejor vigor si recibe una fertilización mensual con un abono equilibrado.
La planta necesita luz intensa para mantener un crecimiento saludable. En exteriores tolera el sol directo, aunque en veranos muy calurosos puede quemarse y conviene colocarla en sombra ligera. En interiores necesita un espacio luminoso con algunas horas de sol directo. En invierno resulta beneficioso ubicarla en un ambiente frío y bien iluminado para favorecer su reposo, y conviene suspender el riego y la fertilización, ya que el exceso de humedad en condiciones de poca luz debilita los tallos.
Esta especie muestra menos problemas fúngicos que otros cactus, sobre todo en climas cálidos; aun así, el exceso de agua favorece la aparición de pudriciones y manchas negras, por lo que requiere riegos moderados y solo en épocas cálidas. Si la planta permanece húmeda en ambientes fríos, suele sufrir daños graves. Cuando recibe agua, nutrientes y luz en cantidades adecuadas, produce un crecimiento abundante cada año y se adapta sin dificultad al sol pleno una vez aclimatada.