Este pequeño y esbelto paseriforme perteneciente a la familia Tityridae mide aproximadamente 12.5 a 13 centímetros de longitud y pesa en promedio unos 10 gramos. Presenta un marcado dimorfismo sexual en su plumaje. El macho adulto de la especie Xenopsaris albinucha exhibe una corona de color negro brillante, la cual contrasta fuertemente con una nuca de tono blanco grisáceo muy claro. Sus partes superiores son mayormente grisáceas con tintes pardos, mientras que las partes inferiores son de un color blanco sucio o gris muy pálido. Posee una cola notablemente larga y ligeramente ahorquillada, cuyas plumas externas muestran márgenes blancos conspicuos. Por su parte, la hembra se distingue por tener la corona de un tono marrón apagado o castaño, con las partes dorsales más parduzcas y menos contrastadas que las del macho. El pico es corto, relativamente ancho en la base y de color negro, ideal para capturar presas al vuelo, y los tarsos son oscuros y delgados.
Distribución geográfica: Se encuentra distribuido de manera disyunta en varias regiones de América del Sur. Una población septentrional se localiza en el norte de Venezuela, el este de Colombia y zonas adyacentes de Guyana. La población meridional, considerablemente más amplia, se extiende desde el este y noreste de Bolivia, gran parte del centro, noreste y sur de Brasil (abarcando estados como Bahía, Minas Gerais y Rio Grande do Sul), todo el territorio de Paraguay, hasta alcanzar el norte y centro de Argentina (en provincias como Formosa, Chaco, Salta, Tucumán, y ocasionalmente más al sur en Santa Fe y Buenos Aires). También se han registrado poblaciones locales en valles interandinos áridos del norte de Perú.
Ambiente: Habita en una notable variedad de ecosistemas semiabiertos y de transición. Es particularmente común en bosques xerófilos, formaciones de Chaco, sabanas arboladas, zonas de Cerrado y matorrales espinosos de la Caatinga brasileña. Tiene una fuerte asociación con hábitats riparios, bordes de lagunas, humedales y bosques de galería, prefiriendo áreas donde la vegetación no es excesivamente densa pero sí provista de árboles dispersos y arbustos de altura media, a menudo cerca de cuerpos de agua temporales o permanentes.
Alimentación: Su dieta es principalmente insectívora. Se alimenta activamente de una amplia gama de artrópodos pequeños, incluyendo coleópteros, dípteros, orugas y pequeños himenópteros. Emplea técnicas de caza activas, realizando vuelos cortos desde perchas expuestas para capturar insectos en el aire (técnica conocida como vuelo de caza o salto al vuelo). También suele espigar hojas, ramas y flores en los estratos medio y alto del dosel, desprendiendo presas de la vegetación de manera ágil. Ocasionalmente, complementa su nutrición con el consumo de pequeños frutos o bayas silvestres cuando los insectos escasean.
Comportamiento: Suele observarse de manera solitaria o en parejas territoriales bien consolidadas. A diferencia de otros miembros de su familia, no es un ave sumamente gregaria, aunque puede unirse de forma esporádica a bandadas mixtas de alimentación que recorren el dosel forestal. Es un ave silenciosa y discreta que pasa largas horas posada de forma erguida en ramas externas y desprovistas de follaje, lo que facilita su detección visual. Su vocalización consiste en un trino suave, melódico y descendente, compuesto por notas agudas y silbadas que emite principalmente durante las primeras horas de la mañana o en la época de cortejo. Las poblaciones de las latitudes más australes de su distribución en Argentina y el sur de Brasil son migratorias, desplazándose hacia el norte durante el invierno austral.
Nidificación: El proceso reproductivo se lleva a cabo generalmente entre los meses de octubre y febrero, coincidiendo con la temporada de mayor disponibilidad de recursos. Construye un nido en forma de taza pequeña y compacta, elaborado meticulosamente por ambos progenitores utilizando fibras vegetales finas, raicillas, líquenes y telas de araña que ayudan a cohesionar la estructura y camuflarla con la corteza de la rama de soporte. Este nido se sitúa típicamente en la horqueta de una rama delgada, a alturas que oscilan entre los 3 y 8 metros del suelo, con frecuencia directamente sobre el agua o cerca de ella. La puesta consta habitualmente de 2 a 3 huevos de color blanco verdoso o crema, profusamente decorados con manchas o motas de tono marrón y grisáceo. Ambos sexos comparten las tareas de incubación y el posterior cuidado y alimentación de los pichones dentro del nido.
Categoría de conservación: Está clasificada globalmente como una especie de Preocupación Menor (LC) de acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Aunque sus poblaciones no son excepcionalmente densas y tienden a ser locales o fragmentadas, posee un rango de distribución geográfica sumamente amplio y no se registran declives poblacionales drásticos que amenacen su supervivencia en el corto plazo. No obstante, la pérdida, degradación y fragmentación de los bosques secos y sistemas riparios debido a la expansión agrícola y la deforestación representan factores de riesgo locales que requieren un monitoreo constante.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 10/08/2026