Es un paseriforme de tamaño mediano que mide entre 18 y 21 centímetros de longitud total. Presenta un marcado dimorfismo sexual en su plumaje. El macho adulto exhibe un contraste sumamente llamativo, caracterizado por un color amarillo brillante e intenso en la cabeza, la nuca, el pecho, el abdomen, la rabadilla y las cubiertas alares menores, mientras que el dorso, las alas, la cola y una estrecha brida loral son de un color negro profundo y lustroso. La hembra, notablemente más apagada y críptica, posee las partes superiores de un tono pardo oliváceo con estrías oscuras, el vientre y el pecho de un amarillo pálido, y una ceja amarillenta difusa. El pico es cónico, agudo y de color negro, ideal para la manipulación de diferentes tipos de alimentos, mientras que las patas son de un tono gris oscuro a negro.
Distribución geográfica: Se localiza de manera endémica en el centro-este de América del Sur. Su rango de distribución fragmentado abarca el extremo sur de Brasil (particularmente en el estado de Rio Grande do Sul), el este y norte de Uruguay, el noreste de Argentina (en las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Misiones y con registros históricos en Buenos Aires), y el sureste de Paraguay. Su presencia es marcadamente localizada debido a la pérdida drástica de sus hábitats tradicionales.
Ambiente: Habita principalmente en pastizales naturales templados y subtropicales, con especial preferencia por las llanuras inundables, zonas de bañado, humedales y praderas húmedas con presencia de vegetación alta y densa. Requiere de áreas de pajonales compuestos por especies de los géneros Andropogon, Paspalum y plantas espinosas como las del género Eryngium (cardillas), las cuales resultan cruciales para su refugio y reproducción, evitando las áreas intensamente modificadas o desprovistas de cobertura vegetal nativa.
Alimentación: Posee una dieta omnívora con una fuerte inclinación insectívora durante la temporada reproductiva. Se alimenta activamente en el suelo, consumiendo una gran variedad de invertebrados como coleópteros, ortópteros, arañas, orugas y larvas de diversos insectos. Complementa esta dieta con el consumo de semillas de gramíneas silvestres y granos que encuentra en los campos. Suele forrajear en bandadas, caminando ágilmente entre la vegetación baja y el barro, levantando detritos o inspeccionando el suelo húmedo y el estiércol del ganado en busca de presas.
Comportamiento: Destaca por ser una especie altamente gregaria durante todo el año, formando bandadas que a menudo se asocian con otros ictéridos como el pecho amarillo (Pseudoleistes virescens). Su vuelo es marcadamente ondulado y conspicuo. El canto del macho es una serie de notas musicales, claras y melodiosas, emitidas a menudo desde perchas elevadas como arbustos o tallos altos de pasto para delimitar su territorio de nidificación. Muestra un comportamiento cooperativo muy desarrollado, donde miembros que no se están reproduciendo activamente colaboran en la defensa del territorio y la alimentación de los pichones de otras parejas de la colonia.
Nidificación: Desarrolla un sistema reproductivo de carácter colonial, agrupándose en pequeños núcleos de nidificación dentro de pajonales densos o áreas inundables. Construye un nido en forma de taza abierta y profunda, utilizando hojas secas de pasto y fibras vegetales, firmemente entrelazadas y suspendidas a baja altura, generalmente a menos de un metro del suelo o del agua, oculto entre la densa vegetación de cardillas o matas de pasto. La postura consta usualmente de 3 a 4 huevos de color blanco o celeste muy pálido, con manchas y líneas oscuras. El período de incubación dura aproximadamente 12 a 14 días. Es común la presencia de ayudantes de nido y la especie sufre de forma recurrente el parasitismo de puesta por parte del tordo renegrido (Molothrus bonariensis).
Categoría de conservación: Se encuentra catalogado globalmente como una especie Vulnerable (VU) según la Lista Roja de la UICN. Sus poblaciones han sufrido un declive histórico alarmante debido a la destrucción sistemática y conversión de los pastizales nativos para la agricultura intensiva (cultivos de soja y arroz) y la forestación exótica con pinos y eucaliptos. Adicionalmente, el sobrepastoreo severo, el uso indiscriminado de agroquímicos y la captura ilegal de ejemplares silvestres para el comercio de aves de jaula representan graves amenazas que comprometen la viabilidad a largo plazo de este taxón en toda su área de distribución.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 21/07/2026