Es un taxón de porte robusto y patas proporcionalmente cortas que alcanza entre 70 y 76 cm de longitud total. Presenta una cabeza, cuello y parte superior del pecho de un distintivo tono canela ocráceo, el cual contrasta con el plumaje grisáceo del dorso y las alas, donde destaca un panel alar de color blanco puro visible tanto en reposo como en vuelo. Su vientre y flancos exhiben una tonalidad negra parduzca profunda. A diferencia de otros miembros del género como Theristicus melanopis, carece de una carúncula o papada gular desarrollada, manteniendo la garganta emplumada casi en su totalidad. El pico es notablemente largo, arqueado de forma descendente y de color negro con matices verdosos. El iris luce un tono rojo carmín intenso, mientras que las patas y tarsos presentan una coloración que varía entre el rosado rojizo y el carmesí apagado.
Distribución geográfica: Ocupa áreas discontinuas y restringidas de la alta cordillera de los Andes, distribuyéndose de manera fragmentada desde el norte de Ecuador (con poblaciones representativas en la reserva del Antisana), continuando a lo largo de las mesetas centrales y meridionales de Perú (como la meseta de Bombón y la cuenca del lago Titicaca), el altiplano de Bolivia, hasta alcanzar pequeñas franjas limítrofes en el extremo norte de Chile, puntualmente en la región de Arica y Parinacota.
Ambiente: Se encuentra confinada casi con exclusividad a los biomas de puna y páramo, habitando mesetas abiertas, pajonales secos y, con mayor predilección, humedales de altura conocidos como bofedales o turberas andinas. Desarrolla sus actividades vitales en altitudes que oscilan comúnmente entre los 3.000 y 4.800 metros sobre el nivel del mar, tolerando condiciones climáticas extremas caracterizadas por heladas nocturnas recurrentes, vientos secos y una intensa radiación solar.
Alimentación: Basa su sustento en una dieta eminentemente carnívora e insectívora, adaptada a la búsqueda mediante sondeo táctil en sustratos blandos. Con su pico curvado perfora el fango de los bofedales y el suelo de pastizales húmedos para capturar lombrices de tierra, larvas de coleópteros, dípteros acuáticos, ciempiés, arácnidos y pequeños moluscos terrestres. Ocasionalmente complementa esta ingesta con vertebrados de talla menor, incluyendo anfibios altoandinos, pequeñas lagartijas del género Liolaemus y micromamíferos que quedan al descubierto en las praderas.
Comportamiento: Exhibe hábitos diurnos y una marcada estructura social que la lleva a desplazarse en parejas territoriales o en pequeños grupos familiares que no suelen superar la docena de individuos. Es un caminador pausado y meticuloso que patrulla los pastizales manteniendo la cabeza gacha en constante exploración del terreno. Sus despliegues de comunicación incluyen llamados sonoros de tono metálico, similares a una trompeta o bocinazo resonante, emitidos al unísono cuando defienden su territorio o alertan ante intrusos. Su vuelo es firme y rectilíneo, alternando aleteos poco profundos con breves planeos, conservando siempre el cuello totalmente estirado.
Nidificación: Selecciona primordialmente paredes rocosas verticales, farallones de difícil acceso, cornisas de cañones o riscos escarpados que ofrecen protección total contra depredadores terrestres como zorros andinos. Sobre estos salientes construye una estructura voluminosa y desordenada utilizando ramas secas, raíces duras y tallos de gramíneas, cuyo interior es revestido con musgos, pastos finos y líquenes. La puesta consta habitualmente de 2 a 3 huevos de coloración blanquecina o crema verdoso con motas castañas. Ambos progenitores comparten la incubación durante aproximadamente 28 a 30 días y participan activamente en la ceba de los pichones mediante regurgitación.
Categoría de conservación: Es catalogada globalmente bajo el estado de Casi Amenazada (NT) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Las principales presiones sobre sus poblaciones radican en la fragmentación de su hábitat debido a la desecación y degradación de los bofedales, la extracción indiscriminada de turba o champa, el sobrepastoreo ejercido por camélidos y ganado ovino, la caza esporádica y las transformaciones hidrológicas derivadas del retroceso glaciar en la cordillera andina.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 24/10/2026