Es uno de los patos más inconfundibles de Sudamérica gracias a su ancho pico espatulado, una adaptación especializada que le permite filtrar alimento del agua y del barro con gran eficiencia. Presenta un cuerpo robusto, cuello relativamente corto y una silueta compacta que se distingue fácilmente incluso a distancia. El macho exhibe durante la temporada reproductiva una llamativa combinación de colores, con cabeza oscura de reflejos verdosos, pecho blanquecino, flancos castaños y un característico parche celeste en las alas visible tanto posado como en vuelo. La hembra posee una coloración más discreta, dominada por tonos pardos y patrones crípticos que le proporcionan camuflaje durante la incubación. Ambos sexos comparten el notable ensanchamiento del pico, rasgo diagnóstico de la especie. Los juveniles se asemejan a las hembras, aunque presentan un plumaje generalmente menos contrastado y tonos más apagados.
Distribución geográfica: Se distribuye principalmente en el sur de Sudamérica, ocupando una amplia variedad de regiones desde el centro y sur de Argentina hasta Chile, Uruguay, las Islas Malvinas y sectores meridionales de Brasil y Paraguay. Algunas poblaciones son residentes, mientras que otras realizan desplazamientos estacionales relacionados con la disponibilidad de agua y las condiciones climáticas. Durante determinadas épocas del año puede concentrarse en grandes números en humedales favorables, especialmente en áreas de reproducción o durante movimientos migratorios locales.
Ambiente: Habita una gran diversidad de ambientes acuáticos, incluyendo lagunas, esteros, bañados, marismas, embalses, costas de lagos y humedales temporarios. Suele preferir cuerpos de agua someros donde puede utilizar eficazmente su técnica de alimentación por filtrado. Se adapta tanto a ambientes de agua dulce como a sectores salobres, siendo frecuente en lagunas costeras, planicies inundables y humedales abiertos con abundante vegetación acuática. La presencia de aguas tranquilas y sectores poco profundos constituye un elemento importante para su establecimiento.
Alimentación: Posee una dieta muy variada basada en la capacidad filtradora de su pico. Consume principalmente pequeños invertebrados acuáticos, larvas de insectos, crustáceos, moluscos, semillas, algas y material vegetal. Para alimentarse suele nadar lentamente con el pico parcialmente sumergido, filtrando continuamente el agua mediante las estructuras laminares presentes en los bordes del pico. En ocasiones puede observarse alimentándose en grupos, desplazándose en círculos o formando agregaciones que remueven sedimentos y facilitan el acceso al alimento.
Comportamiento: Es una especie generalmente sociable fuera de la temporada reproductiva, formando grupos que pueden variar desde unas pocas aves hasta concentraciones numerosas. Su comportamiento alimentario es particularmente llamativo debido a las técnicas cooperativas que puede desarrollar en ciertos humedales. El vuelo es rápido y directo, con batidos constantes de las alas. Durante la reproducción los machos realizan exhibiciones visuales complejas, utilizando movimientos de cabeza, cuello y cuerpo para atraer a las hembras. Aunque suele mostrarse relativamente confiado en áreas poco perturbadas, permanece atento ante posibles amenazas.
Nidificación: La reproducción ocurre principalmente durante la primavera y el verano austral, aunque puede variar según la región y las condiciones ambientales. El nido consiste en una depresión poco profunda construida sobre el suelo, generalmente oculta entre pastizales, juncales o vegetación densa cercana al agua. La hembra recubre el interior con material vegetal y abundante plumón. La puesta suele incluir varios huevos de color crema pálido. La incubación es realizada casi exclusivamente por la hembra, mientras que los pichones, al igual que en otros patos, son precoces y abandonan el nido poco después de la eclosión para seguir a la madre y alimentarse por sí mismos.
Categoría de conservación: Se encuentra clasificado como Preocupación Menor (LC) a nivel global debido a su amplia distribución y a que sus poblaciones, en términos generales, se consideran estables. Sin embargo, algunas poblaciones locales pueden verse afectadas por la degradación de humedales, la contaminación, la modificación de los regímenes hídricos, la expansión agrícola y otras actividades humanas. La conservación de los ecosistemas acuáticos resulta esencial para garantizar la permanencia de la especie en toda su área de distribución.
Autor de esta compilación: EcoRegistros – 21/06/2026