Descripción: Es un anfibio anuro de tamaño mediano a grande, de cuerpo robusto y aspecto macizo, con piel gruesa y notablemente verrugosa, adaptada para reducir la pérdida de agua. La coloración es variable, predominando tonos pardos, grisáceos u oliváceos, con manchas más oscuras que favorecen el camuflaje. Presenta glándulas parotoideas bien desarrolladas detrás de los ojos, que secretan sustancias defensivas, y ojos prominentes con pupila horizontal, característicos de hábitos mayormente nocturnos.
Distribución geográfica: Se distribuye ampliamente en el centro y sur de Sudamérica, ocupando gran parte de Argentina, Uruguay, el sur de Brasil, Paraguay y sectores de Bolivia. En Argentina es una de las especies de anuros más comunes, con presencia tanto en regiones pampeanas como en áreas chaqueñas y serranas, desde el nivel del mar hasta alturas moderadas.
Ambiente: Habita una amplia variedad de ambientes terrestres, incluyendo pastizales, campos agrícolas, zonas urbanas, bosques abiertos y áreas periurbanas. Si bien es principalmente terrestre, depende de cuerpos de agua temporarios o permanentes para la reproducción, como charcas, lagunas, zanjas y bordes de arroyos, mostrando una notable tolerancia a ambientes modificados por el ser humano.
Alimentación: Es un carnívoro oportunista, que se alimenta principalmente de insectos, arácnidos, lombrices y otros invertebrados. Su dieta es variada y está fuertemente influenciada por la disponibilidad local de presas, desempeñando un rol ecológico importante en el control de poblaciones de artrópodos.
Comportamiento: Presenta hábitos mayormente nocturnos y crepusculares, permaneciendo oculto durante el día bajo refugios naturales o artificiales. Es una especie poco territorial, generalmente solitaria fuera de la época reproductiva. Ante una amenaza, puede inflar el cuerpo y secretar toxinas cutáneas como mecanismo de defensa.
Reproducción: La reproducción ocurre principalmente durante los períodos cálidos y lluviosos. Los machos emiten cantos potentes para atraer a las hembras, congregándose en sitios acuáticos. La hembra deposita largas cadenas gelatinosas de huevos en el agua, de las cuales emergen renacuajos que completan su metamorfosis en pocas semanas, dependiendo de la temperatura y disponibilidad de recursos.
Categoría de conservación: Se encuentra categorizada como Preocupación Menor, debido a su amplia distribución, abundancia y capacidad de adaptación a ambientes alterados. No obstante, puede verse afectada localmente por la contaminación del agua, el uso de agroquímicos y la mortalidad vial.
Autor de esta compilación: EcoRegistros – 12/12/2025