Descripción: Pequeño lorito andino de 18–19 cm, de aspecto esbelto y cola larga y puntiaguda. Coloración general verde brillante, algo más clara en partes inferiores. Presenta primarias azuladas visibles en vuelo. Pico rosado a amarillento en el macho, más grisáceo en la hembra. En Argentina se presentan dos subespecies:
P. a. margaritae (NOA hasta Catamarca): más verde uniforme, con tonos más vivos.
P. a. rubrirostris (Catamarca a Mendoza y sierras centrales): algo más apagada, con leve tinte azulado o grisáceo en partes inferiores. Se diferencia de la simpátrica Catita Serrana Grande (P. aymara) por tener la corona verde (no gris oscura) y partes inferiores verdes (no blancas). Más difícil de separar de la Catita Andina (Bolborhynchus orbygnesius), que es más compacta y de cola más corta y ancha, y verde uniforme sin azul en alas, y tiene escasos registros en Argentina, siendo una especie ocasional para el país.
Distribución: Se distribuye a lo largo de los Andes desde Perú hasta el centro de Argentina.
En Argentina habita el noroeste y sierras centrales en Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Córdoba y San Luis, según la subespecie. La población de las sierras centrales es poco conocida y sin registros actuales. Realiza movimientos altitudinales, descendiendo a menores alturas en invierno.
Ambiente: Habita estepas altoandinas, puna, prepuna y serranías con quebradas arbustivas. Frecuenta laderas con matorrales, roquedales y bordes de ríos. Se encuentra entre los 1.000 y 4.500 msnm.
Comportamiento: Especie gregaria, generalmente en parejas o bandadas de 10 o más individuos. Se desplaza activamente entre arbustos, rocas y el suelo. Vuelo rápido, algo ondulante, con aleteos ágiles. Suele posarse en arbustos, piedras o en el suelo, donde también se alimenta. Emite llamados rápidos, agudos y metálicos, o series de gorjeos cortos y repetitivos, menos estridentes que en otros loros.
Alimentación: Principalmente granívora. Consume semillas, brotes y frutos de arbustos y plantas de ambientes áridos, que obtiene tanto en la vegetación como en el suelo. Se alimenta activamente en grupo.
Reproducción: Nidifica entre febrero y marzo. Utiliza cavidades en barrancas, taludes o entre rocas, donde excava o adapta huecos profundos. Pone de 3 a 7 huevos blancos.
Categoría de conservación: Especie no amenazada a nivel nacional ni internacional (LC). Común y ampliamente distribuida en ambientes adecuados.
Autor de esta compilación: Diego Carus y María Belén Dri – 03/04/2026