Descripción: Chorlo andino pequeño e inconfundible de 17–19 cm., de aspecto estilizado y erguido, con pico largo, fino y levemente curvado hacia abajo. Cabeza negra con una llamativa vincha blanca que rodea la corona y contrasta con la nuca rufo. Garganta blanca y partes inferiores finamente barrada de negro sobre fondo blanco. Dorso pardo grisáceo uniforme. Rabadilla blanca dividida por una banda vertical parda central, visible en vuelo. Patas anaranjadas. Sexos similares. Juvenil más apagado, con vincha poco definida, sin tonos rufos marcados y dorso algo barreado.
Distribución: Restringido a los Andes centrales y meridionales, desde el centro de Perú hacia el sur por Bolivia hasta el centro de Chile y el oeste de Argentina.
En Argentina se distribuye principalmente en Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. En Tucumán cuenta con una pequeña y poco conocida población en zona del Aconquija y Cumbres Calchaquíes superando los 4.200 msnm. Realiza movimientos altitudinales: nidifica en alturas extremas y desciende en invierno a cotas menores.
Ambiente: Especialista de ambientes altoandinos húmedos: vegas, bofedales, mallines y bordes de arroyos, generalmente asociados a vegetación en cojín (Distichia). Se encuentra entre los 2.500 y 5.000 msnm., en sectores con agua somera, suelos blandos y vegetación densa.
Comportamiento: Solitario o en parejas, muy territorial. De hábitos discretos y fácil de pasar por alto por su coloración críptica. Prefiere correr entre la vegetación (video) antes que volar; cuando lo hace, su vuelo es corto, bajo y ondulante. Suele posarse sobre cojines o pequeñas elevaciones para vigilar. Emite un silbido largo, melancólico y penetrante, muy audible a distancia. También produce llamados cortos y secos. En situaciones de alarma, puede emitir silbidos más intensos y agudos.
Alimentación: Se alimenta de pequeños invertebrados acuáticos. Se alimenta de manera meticulosa, sondeando verticalmente el sustrato blando con el pico y también capturando presas entre la vegetación o desde la superficie del agua. Generalmente solo o en pareja.
Reproducción: Se reproduce en la puna altoandina, principalmente entre octubre y diciembre. Nidifica cerca del agua, en una depresión del suelo o pequeña plataforma de vegetación. La puesta es de dos huevos. Los pichones son precoces y permanecen ocultos en la vegetación, bajo supervisión de los adultos.
Categoría de conservación: En Argentina está categorizado como En Peligro (EN) debido a su baja población estimada en menos de 2.500 individuos maduros y a la fragmentación en subpoblaciones pequeñas. Es altamente dependiente de humedales altoandinos específicos, lo que lo vuelve muy sensible a cambios ambientales.
Las principales amenazas incluyen la degradación del hábitat por turismo no controlado, minería, sobrepastoreo, introducción de especies exóticas y la crisis hídrica que afecta a vegas y bofedales. A nivel global se categoriza Casi Amenazado (NT).
Autor de esta compilación: Diego Carus y María Belén Dri – 03/04/2026