Es un roedor semiacuático de tamaño mediano a grande, especialmente adaptado a la vida en humedales y ambientes acuáticos de aguas tranquilas. Ondatra zibethicus posee un cuerpo robusto, cuello corto, cabeza relativamente pequeña y una cola larga, comprimida lateralmente, que actúa como un eficiente timón durante la natación. Su pelaje es denso e impermeable, con tonalidades que varían entre marrón oscuro y castaño rojizo, proporcionando aislamiento frente a las bajas temperaturas. Las patas posteriores presentan adaptaciones para el desplazamiento acuático, mientras que los labios pueden cerrarse detrás de los incisivos, permitiéndole cortar vegetación bajo el agua sin ingerir líquido. Además de sus notables capacidades natatorias, destaca por su habilidad para modificar el entorno mediante la construcción de refugios y galerías, desempeñando un importante papel ecológico en numerosos ecosistemas acuáticos.
Distribución geográfica: Es originaria de América del Norte, donde se distribuye desde gran parte de Canadá hasta extensas regiones de Estados Unidos y el norte de México. Debido a su aprovechamiento histórico por la industria peletera, fue introducida en diversos países de Europa, Asia y Sudamérica, donde en algunos casos logró establecer poblaciones silvestres permanentes. Actualmente ocupa una amplia variedad de regiones templadas y frías, siempre asociadas a cuerpos de agua dulce o ambientes palustres adecuados para su supervivencia. En ciertas áreas introducidas ha alcanzado densidades elevadas, generando impactos ecológicos sobre la vegetación y la fauna local.
Ambiente: Habita principalmente pantanos, marismas, lagunas, lagos, ríos de corriente lenta, canales de riego y humedales con abundante vegetación acuática. Prefiere sectores donde existan plantas emergentes densas que le proporcionen alimento, refugio y materiales de construcción. Puede excavar madrigueras en las orillas o construir estructuras elevadas de vegetación conocidas como chozas, utilizadas para descansar, refugiarse y reproducirse. Su presencia suele estar estrechamente vinculada a la calidad y disponibilidad de hábitats acuáticos permanentes o semipermanentes.
Alimentación: Es un animal predominantemente herbívoro, cuya dieta se basa principalmente en tallos, raíces, rizomas, hojas y brotes de plantas acuáticas y ribereñas. Entre sus recursos alimenticios más importantes se encuentran los juncos, totoras, espadañas y diversas especies de vegetación emergente. Aunque la materia vegetal constituye la mayor parte de su alimentación, ocasionalmente consume moluscos, crustáceos, insectos acuáticos, peces pequeños o carroña. La disponibilidad estacional de recursos influye considerablemente en la composición de la dieta, mostrando una notable flexibilidad para aprovechar diferentes fuentes alimenticias según las condiciones locales.
Comportamiento: Presenta hábitos principalmente crepusculares y nocturnos, aunque puede observarse activa durante el día en zonas con poca perturbación humana. Es una excelente nadadora y buceadora, capaz de permanecer varios minutos bajo el agua mientras busca alimento o evade depredadores. Utiliza rutas acuáticas habituales dentro de su territorio y mantiene complejas redes de túneles y refugios. Si bien puede mostrar cierto grado de tolerancia hacia individuos cercanos, especialmente en ambientes favorables, también exhibe comportamientos territoriales relacionados con la defensa de recursos. La comunicación involucra señales químicas, vocalizaciones y conductas visuales.
Reproducción: Posee una elevada capacidad reproductiva, característica que contribuye significativamente al crecimiento de sus poblaciones. La temporada reproductiva suele extenderse desde la primavera hasta comienzos del otoño en gran parte de su distribución. Tras una gestación de aproximadamente un mes, la hembra da a luz camadas que generalmente contienen entre cuatro y ocho crías, aunque este número puede variar. Los recién nacidos nacen poco desarrollados y dependen completamente de los cuidados maternos durante sus primeras semanas de vida. El rápido crecimiento de los juveniles les permite independizarse relativamente pronto y alcanzar la madurez sexual durante su primer año.
Categoría de conservación: Debido a su extensa distribución geográfica, abundancia poblacional y capacidad para colonizar diversos ambientes acuáticos, la especie se encuentra clasificada como Preocupación Menor (LC) por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Aunque algunas poblaciones pueden verse afectadas localmente por la degradación de humedales, contaminación, enfermedades o programas de control, a escala global mantiene poblaciones numerosas y estables.
Autor de esta compilación: EcoRegistros – 25/06/2026