Astronium balansae; (= A. fraxinifolium) es llamado
urunday o
urundey pichai, Urunde´î, Urunde´îmí (guaraní),
gateado (español) o
gonçalo-alves ,
gibatão,
aroeirão,
aderno (portugués) es un árbol maderable de la zona intertropical americana.
El Urunday se define biológicamente como una especie nativa endémica. En su ecosistema, cumple una función determinante como especie clave, debido a que posee un sistema radicular profundo con la capacidad única de que sus raíces penetren el basalto, lo que le proporciona una gran estabilidad y permite su desarrollo en suelos pedregosos. Además, es considerado una especie indicadora ecológica, lo que significa que su presencia y estado son señales de la calidad ambiental de su hábitat. Por otro lado, las fuentes señalan que esta especie no es categorizada como especie paraguas, ni cumple el rol de especie estandarte o bandera para campañas de conservación. Finalmente, cabe destacar que no posee el estatus legal de Monumento Natural ni se encuentra clasificada como una especie indicadora de Áreas Claves para la Biodiversidad (KBA).
Hábitat: Es nativo de la selva de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay. Esta especie es citada en
Flora Brasiliensis por Carl Friedrich Philipp von Martius.
Se encuentra en los bosques del Pacífico de Centroamérica, y en las zonas con una marcada estación seca.
Características: El Urunday se destaca como un árbol de gran porte que alcanza habitualmente entre 25 y 30 metros de altura, caracterizado por un fuste recto, robusto y cilíndrico cuyo diámetro oscila entre 1 y 1,5 metros. Su nombre proviene de raíces griegas: la familia
Anacardiaceae alude a la forma de "corazón invertido" de su hipocarpo, mientras que el género
Astronium significa "estrella" por la forma de sus frutos alados. Posee una copa alargada con follaje persistente o caduco y una corteza castaño-grisácea, rugosa y áspera, que se desprende en placas longitudinales y transversales. Su sistema radicular es profundo, otorgándole gran estabilidad. Las hojas son compuestas (imparipinnadas), con 4 a 7 pares de folíolos de bordes marcadamente aserrados y ápice agudo. Produce flores pequeñas de color amarillo-verdoso en panojas de hasta 15 cm y frutos que son drupas pequeñas, las cuales se tornan negruzcas al madurar. La característica más excepcional es su madera, considerada incorruptible y casi inmune a la acción del agua, el tiempo y los agentes biológicos. Es extremadamente dura (índice de 9.98) y muy pesada, con un peso específico de entre 1.100 y 1.200 kg/dm³, lo que provoca que no flote en el agua. Presenta un veteado castaño-rojizo muy vistoso y un "grano crespo" (fibras entrelazadas) que le otorga una resistencia mecánica superior a la flexión y al impacto.
Ecología y silvicultura: El urunday se encuentra en el Chaco húmedo y en extensiones de la vegetación chaqueña en los Departamentos paraguayos de Boquerón y Alto Paraguay, habita islotes de bosque intercalado con estepas húmedas, asociado con quebracho colorado (Schinopsis balansae), crece en suelos arcillosos y negros de drenaje impedido.
Es muy buena como madera, leña y carbón.
En Costa Rica crece en la región del Pacífico, en suelos livianos (arenosos a francos) con una marcada estación seca.
Es una especie especialmente buena para tolerar la época seca, si se siembra en bolsas. Su crecimiento radicular es muy significativo, superando en la mayoría de los casos, el crecimiento del fuste.
Tiende a ramificarse mucho, por lo que se considera que debe plantarse en medio de áreas de cobertura densa.
Su crecimiento, en Costa Rica, en altura es de 1 a 0,75 m por año, y el crecimiento en diámetro a la altura del pecho (DAP) es muy bueno en suelos fértiles y francos, llegando a superar 1 cm de DAP por año. Su crecimiento es afectado significativamente por la disponibilidad de lluvias y la fertilidad de los suelos.
Como especie siempre verde es muy apreciado como ornamental, y su raíz profunda no daña la mayor parte de las infraestructuras urbanas.
Usos: La madera de urunday, urundey, gateado o gonçalo-alvez, presenta características apreciadas: es de buena veta, incorruptible y brillante. Se emplea a partir de 1983 por parte de Juan Carlos Pallarols en la producción del bastón presidencial de la República Argentina. Pero aparte de esta simbología que el poder quiere resaltar, tiene muy buena fama entre los carpinteros. Está considerada una de las mejores maderas de América del Sur. Posee una coloración castaño-rojiza y una superficie lisa, agradable al tacto y de poco brillo. Es muy pesada, dura y de larga duración. Se usa en acabados de interior y en la construcción naval y civil, en exteriores como postes, cubiertas y durmientes, en la confección de muebles de lujo, torneados y carrocerías.
Por otra parte, la madera del urunday ha sido también empleada en el tallado de esculturas y obras decorativas. La elección de esta madera, se debe a los atributos anteriormente mencionados, los cuales permiten que las figuras se conserven al aire libre por muchos años; fue el material utilizado con exclusividad en las primeras ediciones de la Bienal Internacional de Esculturas de Resistencia, Argentina.
Usos forestales no maderables: Antiguamente en la cuenca del río Magdalena en Colombia los pescadores soasaban o calentaban las hojas que recolectaban del árbol, la cual ponían sobre las picaduras de la raya para aliviar el dolor.
Habitantes de los márgenes del río Magdalena producen una decocción de a partir de las hojas y parte de la corteza, la cual posee propiedades astringentes, contra la bronquitis, tuberculosis, úlceras y como dentífrico.
La Leyenda del Guerrero Urunde: Esta historia narra la vida de Urunde, hijo de Uruguasu, quien fuera el
Mburuvicha (líder) de una gran aldea guaraní asentada en las costas del Río Paraguay. Urunde fue criado para ser un hombre sabio, pleno y un gran orador, destinado a suceder a su padre en el gobierno de su pueblo. Al morir Uruguasu, Urunde asumió el liderazgo buscando siempre que su comunidad transitara por los caminos de la justicia, la sabiduría y la libertad, elementos necesarios para alcanzar la "Tierra sin Mal". Fue un guerrero formidable que defendió incansablemente a su aldea de los ataques de los indios Pajagua, a quienes perseguía en canoas hasta la ribera opuesta del río. Se lo describía como un hombre incorruptible, fuerte, de gran estatura y resistencia. Al llegar a la vejez, Ñande Ru convocó su alma a la Tierra sin Mal. Tras enterrar su cuerpo en una urna funeraria en la costa del río para que siguiera atemorizando a sus enemigos, Ñande Ru hizo brotar en ese lugar un nuevo árbol: el Urunde´y (Urunday). Este árbol heredó todas las virtudes del guerrero, siendo incorruptible, duro y resistente, convirtiéndose en un símbolo de protección y fortaleza para su pueblo.
La Leyenda de la Cruz de los Milagros: Vinculada a la fundación de la ciudad de Corrientes en 1588, esta leyenda destaca las propiedades excepcionales de la madera de Urunday. Según los relatos históricos, durante los ataques de los grupos indígenas locales a los fundadores, una cruz construida con madera de esta especie fue capturada y sometida a un intenso fuego durante largas horas. A pesar de las llamas, la cruz permaneció incólume y no se quemó, un hecho que fue interpretado como un milagro. Para los pueblos indígenas, el Urunday ya era considerado un árbol con poderes sobrenaturales, y el hecho de que el fuego no lo consumiera marcó, desde la perspectiva histórica del relato, el triunfo de la cristiandad en la región. Actualmente, esta cruz es uno de los emblemas de la ciudad de Corrientes y su festividad se celebra cada 3 de mayo.
Estas leyendas refuerzan la caracterización biológica del Urunday como una madera "incorruptible" y casi inmune a la acción del tiempo y los agentes externos.
Taxonomía: Astronium balansae fue descrita por Adolf Engler y publicado en
Botanische Jahrbücher für Systematik, Pflanzengeschichte und Pflanzengeographie 1: 45. 1881.
Sinonimia:
- Myracrodruon balansae (Engl.) Santin