Descripción: Palomita pequeña y compacta, de unos 17–19 cm, y coloración general pardo grisácea, contrastanda con amplia zona de piel desnuda alrededor del ojo, de color amarillo a anaranjado, delineada por una fina línea de plumas negras; iris celeste a blanquecino. Dorso y alas con marcado patrón moteado, producto de puntas claras blanquecinas o marrón claro en las plumas de las escapulares y cobertoras alares, rasgo diagnóstico frente a otras Metriopelia. Cabeza y dorso pardo grisáceos; cuello y pecho gris con tinte rosado, más notorio en el macho; vientre y abdomen marrón claro. Cola con plumas centrales pardas y rectrices externas negras con esquinas blancas, visibles en vuelo. Debajo del ala negro, muy conspicuo al volar. Pico negruzco; patas rosadas. Sexos similares, aunque la hembra suele presentar tonos más apagados en el pecho. Juveniles similares al adulto, con plumaje algo más opaco. Parecida a la Palomita Ojo Desnudo (M. morenoi), pero se distingue por el dorso claramente moteado, con manchas claras en alas y espalda (dorso uniforme en morenoi). Igualmente ambas especies principalmente no se superponen: M. ceciliae se limita al extremo norte y M. morenoi al NOA más austral.
Distribución geográfica: Especie andina distribuida desde el oeste de Perú hacia el sur hasta el noroeste de Argentina, pasando por Bolivia y el norte de Chile. En Argentina su presencia es muy localizada, restringida al extremo norte de Jujuy, especialmente en la región de Yavi y áreas cercanas, con posibles registros marginales en el norte de Salta.
Ambiente: Habita ambientes áridos y semiáridos de altura, principalmente en la Puna. Frecuenta quebradas arbustivas con roquedales y pedregullos, planicies altas con vegetación dispersa y suelos arenosos o pedregosos. Se la registra entre los 3.000 y 4.500 m s. n. m. Probablemente residente en su área de distribución, con posibles movimientos altitudinales estacionales y descensos locales durante el invierno.
Comportamiento: Generalmente es observada en pequeños grupos. Se alimentan principalmente caminando por el suelo. De hábitos cautelosos; al sentirse molestada emprende un vuelo abrupto y ruidoso, con aleteo audible. Suelen descansar en roqueríos, taludes y ocasionalmente en construcciones humanas.
Alimentación: Granívora. Se alimenta principalmente de semillas, que busca activamente en el suelo, sola o en pequeños grupos.
Cría: Nidifica en el suelo, entre rocas o en acantilados; también puede utilizar cavidades en barrancos o edificaciones. El nido es construido con materiales blandos. Pone dos huevos blancos. La biología reproductiva es poco conocida en Argentina.
Categoría de conservación: A nivel nacional se considera Vulnerable (VU), debido a su distribución muy restringida y poblaciones localizadas.
A nivel internacional está clasificada como Preocupación Menor (LC).
Autor de esta compilación: Diego Carus y María Belén Dri – 03/04/2026