Representa una rapiña nocturna de tamaño mediano dentro de su género, que alcanza una longitud total de 25 a 28 centímetros y un peso corporal que oscila entre los 155 y 210 gramos. Presenta un disco facial bien definido de tono pardo-grisáceo, sólidamente delineado por un borde oscuro, y se caracteriza de manera diagnóstica por sus largos y conspicuos penachos auriculares que asemejan orejas erectas cuando el individuo se encuentra en estado de alerta. Su plumaje es altamente polimórfico, exhibiendo fases bien diferenciadas que van desde el grisáceo-pardo hasta un rufo o rojizo cálido, decorado con un patrón dorsal intrincado de líneas oscuras y manchas blanquecinas. Las partes ventrales muestran un fondo claro densamente veteado de estrías longitudinales negras cruzadas por finas barras transversales, creando un camuflaje de corteza sumamente eficiente ante los depredadores diurnos. Sus ojos son de un llamativo color amarillo-miel a pardo-amarillento, su pico presenta tonalidades de gris oliva a verdoso, y posee garras robustas adaptadas para la captura de presas rápidas en el sotobosque.
Distribución geográfica: Se localiza de manera endémica en la región centro-oriental de América del Sur, abarcando principalmente el sureste y sur de Brasil (desde los estados de São Paulo y Paraná hasta Rio Grande do Sul), el noreste de Argentina (restringido mayoritariamente a la provincia de Misiones) y el este de Paraguay. Su rango biogeográfico se asocia de forma estrecha con la provincia biológica de la Selva Paranaense y los remanentes meridionales del bioma de la Mata Atlántica.
Ambiente: Habita de forma preferente en bosques templados-húmedos de Araucaria, así como en zonas de transición, bordes de bosque húmedo, áreas semiabiertas con árboles dispersos y terrenos agrícolas arbolados que conserven vegetación nativa. Es común hallarla en elevaciones que van desde el nivel del mar hasta aproximadamente los 1000 metros de altitud, mostrando una notable afinidad ecológica por microhábitats donde predomina el Araucaria angustifolia y otras coníferas que proveen tanto refugio como sitios de acecho adecuados.
Alimentación: Su dieta es principalmente carnívora y de hábitos oportunistas dentro del espectro de pequeños vertebrados e invertebrados del suelo forestal. Consume una gran cantidad de grandes artrópodos, como escarabajos, polillas, ortópteros y arañas, complementando su nutrición con pequeños mamíferos (principalmente roedores de campo y pequeños marsupiales), aves paseriformes que captura mientras duermen en sus perchas, y ocasionalmente pequeños reptiles o anfibios. Caza mediante la técnica de acecho pasivo, permaneciendo inmóvil en ramas bajas antes de lanzarse silenciosamente sobre su presa.
Comportamiento: Presenta hábitos estrictamente crepusculares y nocturnos, manteniéndose oculta durante el día en el follaje denso o dentro de huecos profundos en los árboles para evitar el acoso de aves menores. Es una especie marcadamente territorial que utiliza su vocalización característica, descrita como una serie rápida y ascendente de notas ululantes que acelera de forma abrupta antes de decaer, para delimitar su dominio frente a rivales y comunicarse con su pareja. Sus desplazamientos aéreos son cortos y totalmente silenciosos gracias a las adaptaciones de sus plumas de vuelo que amortiguan el viento.
Nidificación: El proceso reproductivo inicia a finales del invierno y principios de la primavera, coincidiendo con la mayor disponibilidad de presas. Utiliza cavidades naturales en troncos de árboles en proceso de descomposición o nidos abandonados por pájaros carpinteros grandes para establecer su sitio de cría, sin añadir materiales adicionales. La hembra realiza una puesta de 2 a 4 huevos de color blanco puro, los cuales incuba de manera exclusiva durante un periodo estimado de 26 a 30 días, mientras que el macho asume la tarea de cazar y proveer alimento tanto a su pareja como a los polluelos durante las primeras semanas posteriores a la eclosión.
Categoría de conservación: Está catalogada como Preocupación Menor (LC) de acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). A pesar de su rango de distribución relativamente amplio, sus poblaciones locales enfrentan amenazas constantes debido a la degradación de la Mata Atlántica, la fragmentación de los bosques de coníferas y la pérdida de árboles viejos con cavidades óptimas, lo que resalta la importancia de conservar los corredores boscosos remanentes.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 08/10/2026