Presenta una morfología robusta y un llamativo mimetismo batesiano con los abejorros del género Bombus. Este imponente díptero mide aproximadamente entre 25 y 35 milímetros de longitud corporal. Su cuerpo está cubierto por una densa pilosidad donde contrastan tonos negros brillantes en el tórax y la base del abdomen con un tupido mechón de pelos de color rojo-anaranjado o amarillento en el ápice abdominal, característica que le otorga su epíteto específico. Posee una cabeza ancha provista de grandes ojos compuestos de color oscuro que le otorgan una visión panorámica excepcional, un místax o barba de pelos densos que protege su rostro de los movimientos defensivos de sus presas, y una probóscide o "pico" rígido, fuerte y sumamente esclerosado, diseñado para perforar el exoesqueleto de otros insectos e inyectar saliva neurotóxica cargada de enzimas digestivas. Sus patas son corpulentas, cubiertas de espinas y adaptadas para sujetar firmemente a sus presas en pleno vuelo.
Distribución geográfica: Se encuentra ampliamente distribuido en la región templada de América del Sur. Su presencia es sumamente común e históricamente documentada en las llanuras de Argentina (especialmente en la región pampeana), Uruguay, el sur de Brasil y algunas zonas templadas de Paraguay.
Ambiente: Habita preferentemente en biomas abiertos, como pastizales templados, estepas pampeanas, sabanas arbustivas, áreas de cultivo y campos ganaderos expuestos a altos niveles de radiación solar. Debido a la disponibilidad de recursos alimenticios, muestra una marcada preferencia antrópica por establecerse en las cercanías de apiarios productivos, donde encuentra una fuente constante de alimento, así como en parcelas agrícolas donde abundan plantas adventicias de altura que utiliza para su percha.
Alimentación: Exhibe hábitos alimentarios marcadamente duales según su etapa de desarrollo. Los adultos son depredadores aéreos sumamente voraces y generalistas que cazan insectos en vuelo, mostrando una marcada preferencia por la abeja melífera (Apis mellifera), lo que genera un impacto económico negativo severo en la industria apícola de su área de distribución. También consumen otros himenópteros, coleópteros y dípteros de menor tamaño. En contraste, sus estadios larvarios son exclusivamente ectoparasitoides del suelo, alimentándose externamente del tercer estadio de larvas de escarabeidos (comúnmente llamados gusanos blancos del suelo), principalmente de la especie Cyclocephala signaticollis.
Comportamiento: Destaca por su estrategia de caza de tipo acechadora. Se posa en el ápice de la vegetación alta, postes de madera o alambres de púas, desde donde monitorea el espacio aéreo en busca de presas en movimiento. Al detectar una víctima potencial, emprende un vuelo veloz y sumamente ruidoso, capturándola con sus patas espinosas en el aire antes de regresar a una percha para digerirla. Su vuelo genera un zumbido grave característico que simula al de un himenóptero social, un elemento clave para disuadir a posibles depredadores como aves insectívoras.
Reproducción: Se inicia durante la temporada estival, tras un complejo cortejo aéreo. Una vez copuladas, las hembras seleccionan sustratos inertes elevados, tales como tallos secos de vegetación herbácea, ramas delgadas o alambrados metálicos, para realizar la puesta de huevos. Depositan masas densas protegidas por una secreción espumosa blanquecina que se endurece rápidamente al contacto con el aire, denominada ooteca. Tras la eclosión, las diminutas larvas de primer estadio se dejan caer al suelo por gravedad, cavando activamente en la tierra para buscar de manera quimiotáctica a sus hospedadores subterráneos, sobre los cuales se alimentarán hasta pupar en la primavera siguiente.
Categoría de conservación: No se encuentra evaluado bajo las categorías globales de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). No obstante, por ser considerada una plaga de gran relevancia económica para la apicultura sudamericana, las poblaciones no están amenazadas y, al contrario, son objeto de monitoreo constante y programas de control biológico e integrado por parte de agencias estatales agrícolas.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 07/09/2026