Representa el segundo cánido silvestre más grande de Sudamérica, superado únicamente por el aguará guazú. Presenta un aspecto general similar al de un zorro robusto, con una longitud corporal que oscila entre los 60 y 115 cm, sumando una cola densa y tupida de entre 30 y 50 cm. Su peso corporal varía notablemente según la latitud, fluctuando entre los 5 y 13.5 kg, mostrando un marcado dimorfismo sexual donde los machos resultan significativamente más pesados que las hembras. Su pelaje denso exhibe tonalidades grisáceas en el dorso, con una línea oscura longitudinal poco definida, mientras que la cabeza, el cuello, las orejas y las extremidades muestran un llamativo color rojizo o leonado. La mandíbula es fuerte, adaptada a una dieta diversa, y destaca una mancha negra característica en la base de la cola, la cual finaliza siempre en una punta de color negro.
Distribución geográfica: Se localiza a lo largo de la cordillera de los Andes y las regiones adyacentes, abarcando una vasta franja latitudinal en el oeste del subcontinente. Su distribución comienza en el sur de Colombia (departamento de Nariño) y se extiende de forma continua a través de las tierras altas de Ecuador, Perú y el altiplano de Bolivia. Hacia el sur, coloniza de manera exhaustiva el territorio de Chile y la región occidental y patagónica de Argentina, alcanzando su límite más austral en el archipiélago de Tierra del Fuego, donde fue introducido o colonizó de forma natural las islas mayores.
Ambiente: Ocupa un gradiente altitudinal asombroso que va desde el nivel del mar hasta superar los 4,800 metros de altitud en el altiplano andino. Es una especie altamente plástica que se adapta a las condiciones extremas del páramo septentrional, las estepas áridas de la puna, matorrales xerófilos, desiertos costeros y los densos bosques templados de Nothofagus en el sur patagónico. Evita únicamente las selvas tropicales densas de baja altitud y las zonas con urbanización extremadamente densa, aunque tolera áreas rurales y agroecosistemas con presencia humana moderada.
Alimentación: Funciona como un depredador generalista y oportunista con tendencias marcadamente carnívoras, aunque su dieta varía estacional y geográficamente. Consume una gran cantidad de micromamíferos, destacando roedores de las familias Cricetidae y Abrocomidae, así como lagomorfos introducidos, particularmente la liebre europea (Lepus europaeus) y el conejo común, los cuales constituyen su principal fuente de biomasa en la Patagonia. Complementa su alimentación con aves terrestres, reptiles, insectos grandes y carroña. En épocas de escasez de presas, recurre a la frugivoría, consumiendo frutos de árboles nativos como el peumo (Cryptocarya alba) y el molle (Lithraea caustica), actuando como un eficiente dispersor de semillas.
Comportamiento: Manifiesta una organización social predominantemente solitaria, interactuando estrechamente con congéneres solo durante la época de celo y crianza. Sus patrones de actividad son altamente adaptables y están influenciados por la presencia humana y la disponibilidad de presas; suele ser activo durante el crepúsculo y la noche en zonas de alta interferencia antrópica, pero adopta hábitos diurnos en áreas silvestres protegidas. Establece territorios bien definidos que delimita mediante señales odoríferas, utilizando heces y orina depositadas en rocas y senderos prominentes. Es un caminante incansable que patrulla activamente su territorio en busca de alimento.
Reproducción: El ciclo reproductivo es estacional y se rige por un sistema de apareamiento principalmente monógamo. El celo ocurre anualmente entre los meses de agosto y octubre. Tras un periodo de gestación que dura entre 55 y 60 días, la hembra da a luz a una camada de entre 3 y 6 cachorros dentro de madrigueras naturales, grietas entre rocas o cubiles excavados entre la vegetación densa. Ambos progenitores participan activamente en la crianza; el macho provee alimento a la hembra durante la lactancia y posteriormente ayuda a regurgitar comida para los jóvenes. Los cachorros emergen del refugio a las pocas semanas y alcanzan la independencia cerca de los seis meses de edad.
Categoría de conservación: Se encuentra catalogado bajo el estatus de Preocupación Menor (LC) de acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). A pesar de esta clasificación global, algunas subpoblaciones locales enfrentan amenazas severas debido a la persecución directa por parte de ganaderos que lo acusan de depredar ganado ovino y caprino. Otras amenazas relevantes incluyen la pérdida e fragmentación de su hábitat natural, los atropellamientos en rutas y la transmisión de enfermedades infecciosas como el moquillo canino y la rabia por parte de perros domésticos asilvestrados.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 01/08/2026