Lepismium cruciforme es una especie de planta suculenta perteneciente al género
Lepismium, dentro de la familia Cactaceae. Se distribuye por el noreste de Argentina, el sureste y sur de Brasil, el sureste de Paraguay y Uruguay.
Lepismium cruciforme es una especie de cactus de porte arbustivo que puede crecer tanto como epífita sobre árboles como litófita sobre rocas. Presenta tallos semierectos a rastreros, algo ramificados y fácilmente enraizantes.
Los tallos se dividen en segmentos foliáceos extremadamente variables. Pueden ser planos o presentar 3, 4 e incluso 5 ángulos, con forma lineal a lanceolada. Alcanzan hasta 50 cm de longitud y aproximadamente 2 cm de anchura. Son más o menos alados, estrechados en la base y frecuentemente adquieren tonos violáceos, especialmente en los bordes y durante el verano cuando reciben abundante luz.
Los márgenes son claramente dentados. Las hojas se reducen a pequeñas escamas rudimentarias visibles alrededor de las areolas. Estas aparecen hundidas en las crenaciones del borde y poseen pequeños mechones de lana blanca. Las espinas están ausentes o son casi inexistentes.
Las flores nacen lateralmente, de una a cinco por areola. Son pequeñas, de color blanco, crema, amarillo, rosado o, rara vez, magenta, con tonalidades marrón rojizas en la cara externa. Miden de 1 a 1,3 cm de longitud. Los segmentos del perianto se encuentran unidos en la base formando un corto tubo floral. Los filamentos son delgados y se adhieren al tubo floral. El estigma presenta de 4 a 5 lóbulos y se dispone en forma de cruz.
El fruto es globoso, jugoso, liso y translúcido, de color púrpura a rojo. Mide entre 0,6 y 1,2 cm de diámetro. Las semillas son de color marrón claro a negro y alcanzan aproximadamente 1,8 mm de longitud.
Distribución y hábitat: El área de distribución nativa de esta especie se extiende por el noreste de Argentina, el sureste y sur de Brasil, el sureste de Paraguay y Uruguay.
Habita principalmente en el bioma tropical estacionalmente seco, desde el nivel del mar hasta los 1200 m de altitud. Crece como epífita o litófita en la Mata de Brejo, en el noreste de Brasil, y también en ecosistemas de restinga.
Taxonomía: La primera descripción de esta especie fue como
Cactus cruciformis, publicada en 1829 por el botánico brasileño José Mariano da Conceição Vellozo en su libro Florae Fluminensis: 207.
Más tarde, el botánico neerlandés Friedrich Anton Wilhelm Miquel trasladó la especie al género
Lepismium, por lo que pasó a llamarse
Lepismium cruciforme. Registró estos cambios en la revista científica
Bulletin des Sciences Physiques et Naturelles en Néerlande 1: 49, publicada en 1838.
Etimología
- Lepismium: nombre genérico formado a partir de la palabra griega lepisma, que significa ´escama´ o ´peladura´, y del sufijo latino -ium, empleado con frecuencia en la formación de nombres de géneros botánicos. El nombre alude a los pequeños rudimentos foliares con aspecto de escamas presentes alrededor de las areolas de las especies de este género. Algunas fuentes también interpretan que la denominación hace referencia a la forma en que los botones florales emergen al romper la epidermis, lo que produce un aspecto escamoso característico en ciertas especies del género.
- cruciforme: epíteto específico derivado de las palabras latinas crux (que significa ´cruz´) y formis (que se traduce como ´con forma de´). Este nombre hace referencia a la disposición en forma de cruz del estigma de las flores de la planta.
Sinonimia
Estado de conservación: En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”, lo que indica un riesgo bajo de extinción en la actualidad.
En la parte norte de su área de distribución, dentro de la Mata Atlántica, algunas poblaciones han disminuido como consecuencia de la destrucción de la selva atlántica. La expansión de la agricultura, especialmente de los cultivos de caña de azúcar, y el crecimiento de las zonas urbanas constituyen las principales causas de esta pérdida de hábitat. Sin embargo, en el sector sur de su distribución, la especie continúa ampliamente extendida y mantiene poblaciones abundantes.
Usos: Esta especie se cultiva principalmente como planta ornamental y destaca por ser uno de los cactus epífitos más fáciles de mantener. Tolera bien ciertos descuidos y suele vivir muchos años. En condiciones óptimas presenta un color verde oliva, aunque adquiere tonos magenta cuando sufre estrés por cambios de temperatura, menor riego o escasez de nutrientes. Prefiere ubicaciones con sombra parcial y requiere más agua que la mayoría de los cactus durante primavera y otoño, aunque el sustrato debe secarse ligeramente entre riegos. En invierno y verano conviene reducir el riego para favorecer la coloración rojiza. También agradece pulverizaciones ocasionales en ambientes secos.
Necesita un sustrato rico en materia orgánica, similar al utilizado para orquídeas o bromelias, con buen drenaje y presencia de turba o musgo
sphagnum. Puede desarrollarse en tierra común si mantiene una buena aireación. Requiere aportes ocasionales de fertilizante diluido. No tolera las heladas ni el calor extremo y se desarrolla mejor en climas suaves y costeros, con temperaturas invernales superiores a 5 °C y veranos moderados. Resulta especialmente decorativo en macetas colgantes o colocado frente a paredes claras que resalten su coloración y su porte colgante.
Florece con abundancia cuando se mantiene en temperaturas cálidas y estables. Los capullos florales son sensibles a los cambios ambientales, por lo que no conviene mover la planta durante la floración. La propagación se realiza principalmente mediante esquejes de tallo, aunque también puede multiplicarse por semillas.