Es un roedor histricomorfo que destaca por su aspecto morfológico similar al de un conejo de orejas largas, aunque posee una cola notablemente larga y tupida. Su peso oscila entre los 1.5 y 3 kilogramos, con una longitud corporal que ronda los 30 a 50 centímetros y una cola que añade otros 20 a 40 centímetros a su fisonomía. Presenta un pelaje extremadamente denso, suave y sedoso, cuyo color varía según la altitud y la subespecie, exhibiendo tonalidades que van desde el gris amarillento hasta el marrón pálido en el dorso, con el vientre de un tono blanco amarillento u ocre claro. Sus orejas son largas, móviles y bordeadas de pelo blanco, mientras que su rostro cuenta con largas vibrisas negras muy sensibles. La cola, curvada hacia arriba cuando el animal está activo, posee pelos largos y cerdosos de color marrón oscuro o negro en su extremo terminal, funcionando como un balancín durante sus ágiles desplazamientos.
Distribución geográfica: Se encuentra distribuido ampliamente a lo largo de la cordillera de los Andes, abarcando territorios desde el sur de Perú y el oeste de Bolivia, cruzando gran parte de Chile (especialmente en las regiones andinas y precordilleranas) hasta el oeste de Argentina, extendiéndose hacia el sur hasta las estepas de la Patagonia.
Ambiente: Habita principalmente en ecosistemas de alta montaña, caracterizados por terrenos escarpados, afloramientos rocosos, acantilados, laderas pedregosas y cañones. Se le localiza en un rango altitudinal que va desde los 2500 hasta los 5000 metros sobre el nivel del mar, aunque en las zonas más meridionales de su distribución puede encontrarse a altitudes considerablemente menores, cercanas al nivel del suelo patagónico. Estos parajes rocosos le proveen de grietas profundas y cuevas naturales indispensables para refugiarse de las inclemencias climáticas y de sus depredadores naturales.
Alimentación: Su régimen alimenticio es estrictamente herbívoro, mostrando una notable adaptación a la escasa vegetación de los ambientes altoandinos. Consume una amplia variedad de materia vegetal disponible en su entorno, incluyendo gramíneas, hierbas perennes, líquenes, musgos y brotes tiernos de arbustos xerófilos. Obtiene gran parte del agua necesaria para sus funciones metabólicas directamente de las plantas que consume, lo que le permite sobrevivir en paisajes áridos donde las fuentes de agua líquida son sumamente escasas o estacionales.
Comportamiento: Presenta hábitos marcadamente diurnos y crepusculares, siendo común observarlo durante las primeras horas de la mañana y al atardecer reposando sobre las rocas para absorber el calor solar (termorregulación). Es una especie sumamente gregaria que se organiza en pequeñas colonias familiares que comparten un mismo sistema de grietas rocosas. Posee una agilidad asombrosa para saltar y trepar entre bloques de piedra casi verticales. Ante la presencia de una amenaza, como el Leopardus jacobita o el puma, emite un silbido agudo de alarma muy característico que alerta inmediatamente a todos los miembros de su grupo.
Reproducción: El ciclo reproductivo se caracteriza por una baja tasa de natalidad y una gestación relativamente prolongada para un roedor, la cual dura aproximadamente 120 a 140 días. Por lo general, las hembras dan a luz a una sola cría por camada, la cual nace en un estado de desarrollo altamente precocial: con los ojos completamente abiertos, el cuerpo cubierto de denso pelaje y la capacidad de ingerir alimento sólido apenas unas horas después del parto. El periodo de lactancia es breve y los jóvenes alcanzan rápidamente la independencia.
Categoría de conservación: Está clasificada globalmente como una especie de Preocupación Menor (LC) según la Lista Roja de la UICN. No obstante, algunas poblaciones locales enfrentan serias amenazas debido a la caza furtiva para el consumo de su carne y el aprovechamiento de su suave pelaje, así como por la degradación de su hábitat debido a actividades mineras y el sobrepastoreo caprino u ovino.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 20/08/2026