Descripción: Es una polilla de tamaño mediano a grande, perteneciente a la familia Saturniidae, reconocida tanto por su aspecto sobrio como por la relevancia sanitaria de sus larvas. Los adultos presentan alas de coloración oscura, generalmente pardo grisácea a negruzca, con un diseño discreto que favorece el camuflaje. Existe un marcado dimorfismo sexual, siendo las hembras notablemente más grandes y robustas que los machos. El cuerpo es densamente piloso, especialmente en el abdomen, donde las hembras poseen pelos urticantes microscópicos que pueden desprenderse fácilmente y causar reacciones cutáneas en humanos.
Distribución geográfica: Se distribuye ampliamente en Sudamérica, con registros confirmados en Argentina, Uruguay, Paraguay, sur de Brasil y partes de Bolivia. En Argentina es particularmente frecuente en regiones del centro y norte del país, incluyendo áreas urbanas y periurbanas. Su presencia está asociada a zonas donde existan plantas hospedadoras adecuadas y condiciones climáticas templadas a cálidas.
Ambiente: Habita una gran variedad de ambientes, desde bosques nativos y selvas marginales hasta parques urbanos, plazas, arbolado público y áreas rurales. Muestra una notable capacidad de adaptación a ambientes modificados por el ser humano, lo que favorece su cercanía con poblaciones humanas. Prefiere sectores con vegetación arbórea donde pueda completar su ciclo de vida.
Alimentación: Las larvas son fitófagas estrictas y se alimentan de hojas de numerosas especies vegetales, tanto nativas como exóticas. Entre las plantas hospedadoras se incluyen árboles y arbustos comunes en espacios urbanos. Los adultos, en cambio, no se alimentan, ya que poseen piezas bucales atrofiadas y viven exclusivamente de las reservas acumuladas durante el estadio larval.
Comportamiento: Los adultos presentan hábitos nocturnos y son atraídos por la luz artificial, lo que explica su frecuente aparición en zonas urbanas durante determinadas épocas del año. Las larvas son gregarias, especialmente en estadios tempranos, formando agrupaciones densas sobre los troncos y ramas. El contacto con los pelos urticantes larvales puede provocar dermatitis, irritación ocular y afecciones respiratorias, fenómeno conocido como lepidopterismo.
Reproducción: La reproducción es ovípara. Las hembras depositan grandes masas de huevos sobre ramas o troncos, cubriéndolos con sus pelos abdominales urticantes, lo que brinda protección frente a depredadores. Tras la eclosión, las larvas atraviesan varios estadios de desarrollo antes de pupar. La pupa suele localizarse en el suelo o entre restos vegetales, completando el ciclo con la emergencia del adulto.
Categoría de conservación: No se encuentra actualmente bajo una categoría de amenaza a nivel global. Sin embargo, debido a su impacto sanitario y a las explosiones poblacionales periódicas, es objeto de monitoreo y control en varias regiones. Su conservación no es prioritaria, pero sí lo es el manejo responsable de sus poblaciones.
Autor de esta compilación: EcoRegistros – 18/01/2026