La familia de los
furnáridos (
Furnariidae) es un numeroso y diverso grupo de aves paseriformes pertenecientes al parvorden Furnariida, que incluye alrededor de 302 a 333 especies —dependiendo de la clasificación considerada— agrupadas en 69 géneros. Son nativas de la región neotropical, donde se distribuyen desde México, a través de América Central y del Sur, hasta el extremo sur del continente. Son miembros muy importantes de las comunidades de aves de Sudamérica y en algunas regiones constituyen hasta el 25 % de las especies allí existentes.
Son aves de tamaño pequeño a mediano y sus plumajes son principalmente de varias tonalidades de pardo, sin embargo, a menudo exhiben patrones complejos de moteados y estriados. Algunas especies tienen bandas alares, manchones en la cola o en la garganta de colores más brillantes. Tienes estructuras del pico y de la cola muy diversa, con los perfiles y tamaños del pico reflejando los hábitos de forrajeo. Varias especies presentan colas rígidas y con las puntas de las plumas desnudas, modificaciones que les ayuda a trepar troncos y ramas. Machos y hembras tienen apariencia similar, aunque los machos pueden ser ligeramente mayores.
Los furnáridos son monógamos y las parejas con frecuencia permanecen juntas año a año. Son bien conocidos por la diversificada y generalmente compleja estructura de sus nidos, de donde deriva su nombre científico y muchos de sus nombres comunes:
horneros,
espineros,
canasteros, por ejemplo. Aunque ocupan una amplia gama de hábitats, muchas especies tienen requisitos de hábitat muy restringidos; por causa de estos requisitos, sus áreas de distribución son a veces pequeñas y fragmentadas, lo que combinado con la destrucción antropogénica del hábitat ha llevado a una sensible disminución de la población de muchas especies, hasta la extinción de dos de ellas.
Etimología: El nombre de la familia deriva del género tipo:
Furnarius , 1816, que etimológicamente deriva del latín «
furnarius»: panadero, o «
furnus»: horno; en referencia al distintivo nido de las especies del género tipo.
Distribución geográfica: Se distribuyen exclusivamente por toda la zona neotropical, desde el centro de México, por América Central y del Sur, incluyendo Trinidad y Tobago, hasta el archipiélago del Cabo de Hornos en el extremo sur de Chile, con algunas especies habitando en las islas Malvinas y en el archipiélago de Juan Fernández. Se distribuyen más hacia el sur y a mayores altitudes que cualquier otra de las familias de aves endémicas de Sudamérica; 89 % de las especies de furnáridos son endémicas de Sudamérica.
Hábitat: Los furnáridos se encuentran en todo tipo de hábitats en Sudamérica, desde las altas montañas andinas a las selvas amazónicas; desde las sabanas (cerrado, caatinga, chaco) a las estepas patagónicas; desde los desiertos costeros del Pacífico a la pampa húmeda; de las densas selvas húmedas de Centroamérica a los tepuyes del escudo guayanés; por citar algunos ejemplos. A pesar de que la mayor diversidad se encuentra en las selvas húmedas de tierras bajas, también son encontrados en desiertos, marismas, dunas de arena costeras, esteros de agua salada o dulce, zonas intermareales rocosas, ciénagas, campos, matorrales, selvas nubladas, áreas urbanas y cultivos. Pueden ser encontrados desde el nivel del mar hasta altitudes de 4500 metros. Muchas especies prefieren cercanías de aguas, mientras otras prefieren áreas rocosas, donde las rocas pueden ser usadas como local de nidificación o para forrajeo. Algunas especies tienen requisitos de hábitat muy restringidos; por ejemplo, el
palmero (
Berlepschia rikeri) se encuentra únicamente en formaciones de ciertas palmeras: los morichales (
Mauritia flexuosa) o el babasu (
Attalea speciosa); el
coludito de los pinos (
Leptasthenura setaria) se restringe a una única especie de árbol: la araucaria
Araucaria angustifolia.
Características: Los furnáridos son aves de tamaño pequeño a medio, los menores —por ejemplo el
picolezna colirrufo (
Microxenops milleri) o el
colagrís norteño (
Xenerpestes minlosi)— miden alrededor de 11 cm de longitud, mientras que el mayor —el
trepatroncos piquilargo (
Nasica longirostris)— mide entre 35 y 36 cm, en parte gracias a su desproporcionadamente largo pico. Pesan entre 8 a 109 g. Ninguna especie es especialmente colorida, predominando los colores pardos y rufos, sin embargo, frecuentemente exhiben patrones complejos de moteados y estriados. Algunas especies tienen bandas alares y manchones en la cola que pueden ser vistos con las aves en vuelo. Otros tienen manchones de colores más brillantes en la garganta, que pueden ser mostrados durante las exhibiciones. El
coronafelpa (
Metopothrix aurantiaca) es verde y amarillo, el único furnárido de colores brillantes. Varias especies son totalmente notorias, mientras muchas son bastante furtivas, a pesar de que las vocalizaciones son en general altas y distintivas. La identificacíon de muchas puede ser bastante difícil.
Los furnáridos tienen una estructura del pico y de la cola muy diversa. El perfil y las medidas del pico reflejan los hábitos de forrajeo, y varían desde largo y curvo, hasta corto y recto. Las colas pueden ser rígidas y puntiagudas, modificación usualmente asociada a trepar troncos y ramas. Algunas especies tienen colas comunes de paseriformes, mientras otras las tienen muy largas y graduadas. Las alas son usualmente cortas y redondeadas, pero géneros como Geositta y
Berlepschia tienen alas relativamente alargadas. Los dedos son grandes y las patas gruesas, que, como el pico, son generalmente oscuros en la mayoría de las especies.
Los machos y las hembras tienen la misma apariencia, aunque los machos pueden ser ligeramente mayores. Los juveniles tienen la coloración diferente de los adultos y tienden a ser más crípticos. El proceso de cambio de plumaje no cambia la apariencia de los adultos. Los furnáridos desprenden un exclusivo olor rancio que se piensa proviene del óleo producido por la glándula uropígea, no se sabe si este olor tiene alguna función, pero podría colaborar a repeler ectoparásitos.
Los trepadores de la subfamilia Dendrocolaptinae, muchas veces considerados una familia independiente, son un grupo adaptado a trepar troncos, presentando adaptaciones como colas rígidas de varios tipo y patas con uñas fuertes y curvas y con el dedo externo alargado.A pesar de que son relativamente fáciles de ver, la identificación de las diferentes especies es bastante dificultosa. Son arborícolas, con la mayoría de las especies habitando en selvas de variados tipos, aunque alcanzan su máxima diversidad en la Amazonia. Se alimentan principalmente de insectos cazados en los troncos de los árboles. Anidan en huecos de árboles. Varias especies son seguidoras de colonias de hormigas esperando para capturar los insectos espantados por las mismas.
Comportamiento: La gran mayoría de las especies son sedentarias, pero algunas como
Cincludes fuscus,
Asthenes pyrrholeuca y
Asthenes hudsoni, son
migratorias. Las especies de alta montaña pueden realizar movimientos altitudinales cuando cambian las estaciones. Generalmente se encuentran en parejas, sin embargo, varias especies selváticas se unen a bandadas mixtas de alimentación durante la época no reproductiva. Son aves territoriales y defienden su territorio con el canto, exhibiciones sacudiendo las alas, hinchando las plumas, exponiendo la mancha brillante en la garganta o levantando las plumas de la corona. El tamaño del territorio varía de 0,23 a 1 hectárea. Son diurnos y cantan con más frecuencia al amanecer, pero pueden cantar a lo largo todo el día. A la noche descansan en madrigueras, agujeros o en nidos.
Reproducción: Los furnáridos son monógamos, defienden el territorio de nidificación y las parejas son generalmente para toda la vida. Se conoce muy poco sobre sus hábitos reproductivos, pero hay algunos registros de comportamiento de cortejo por algunas especies, como algunos que cantan mientras se exhiben levantando las alas, otros realizan vuelos de exhibición a 50 metros del suelo, cantando. También ha sido observada alimentación de cortejo en algunas especies. Se sugiere que puede haber ayudantes en la construcción del nido en algunas especies, pero las evidencias no son conclusivas. Se observaron ejemplares juveniles de la primera nidada ayudando a construir el nido para la segunda nidada. La mayoría de los furnáridos se reproduce durante la primavera y el verano o durante el inicio de la estación lluviosa, pero algunos se reproducen durante todo el año. En la mayoría de las especies, la nidificación ocurre durante los períodos de mayor abundancia de artrópodos. Generalmente hacen una o a veces dos puestas por año, pero reemplazan la puesta si por alguna razón se pierde.
La construcción del nido puede comenzar meses antes de la estación reproductiva, lo que puede llevar desde dos semanas a tres meses y pueden pesar hasta cinco kilogramos. Los nidos de furnáridos son bastante variables, y consisten básicamente de tres tipos: nidos de barro adobe, nidos en cavidades y nidos abovedados. Los nidos de adobe parecen como hornos de barro y son la raíz del nombre de la familia, son hechos de barro, material vegetal y estiércol y generalmente forrados con pasto. Los nidos en cavidades son generalmente colocados en agujeros de carpinteros o en una cavidad natural, o son una madriguera que usualmente es un largo túnel, hasta de un metro, en una barranca o ladera; no se sabe si todas las especies que construyen estos nidos excavan los túneles o si algunas utilizan túneles previamente excavados por roedores u otros animales; estos nidos son forrados con pasto, ramitas, tela de araña y otros materiales. Los nidos abovedados son hechos de vegetales, tales como palitos y pastos, algunas especies usan ramitas de plantas espinosas, dificultando su destrucción por depredadores; también se observa el uso de alambre de púa, piel de víbora, plumas y huesos en la construcción. Estos nidos son construidos sobre vegetación arbustiva espinosa o en cactus, o colgados de ramas y llegan a tener hasta dos metros de longitud; algunos nidos tienen una entrada tubular de unos 30 a 40 cm de largo. Los nidos de furnáridos son en general cerrados, lo que los protege de depredadores.
La puesta varía de dos hasta cinco huevos de color blanco, y algunos con tonos azulados, verdosos o beige. Son colocados en días alternados y la incubación dura entre 14 y 22 días. Los polluelos son altriciales y empluman entre 13 a 29 días; las especies de mayor tamaño tienen períodos de anidación más largos que las de menor tamaño. Después de emplumar, los juveniles permanecen en el territorio de sus padres hasta 13 meses, a pesar de que son capaces de alimentarse a solas después de unos 30 días. Durante la reproducción, tanto el macho como la hembra ejercen roles similares, ambos ayudan a construir el nido, a incubar los huevos, a alimentar los polluelos y a remover restos fecales. Algunas especies sufren parasitismo de puesta por el tordo renegrido (
Molothrus bonariensis).
Vocalización: El canto de muchas especies de furnáridos suena similar, sus llamados han sido descritos como ásperos y poco musicales, son sonoros, pero simples y compuestos de notas animadas de velocidades variables que suben y bajan en ritmo. Las parejas cantan en dúo para defender territorio e estrechar sus lazos. Los polluelos emiten un llamado de imploración por comida a los adultos.
Alimentación: La dieta principal de los furnáridos consiste de artrópodos y otros invertebrados. Los principales insectos de presa incluyen: Orthoptera (saltamontes y afines), Hymenoptera, Coleoptera (escarabajos) y larvas de Lepidoptera (mariposas y polillas). Algunas especies que viven en ambientes acuáticos se alimentan de invertebrados no-artrópodos, tales como moluscos y gusanos o lombrices. Ocasionalmente también capturan pequeñas ranas, lagartos, cangrejos y también ocasionalmente se alimentan de semillas, frutas y huevos de otras aves.
El perfil y el tamaño del pico de los furnáridos refleja los hábitos alimentares de cada especie. Las múltiples estrategias de busca de alimento incluyen: colgarse hacia abajo para alcanzar atrás de las hojas, hurgar dentro de epífitas, vadear en aguas rasas, hurgar por insectos detrás de la corteza y revolver los amontonados de hojas muertas, entre otros. Utilizan sus pies para sujetar sus presas mientras las devoran, comportamiento poco común entre los paseriformes.
Depredadores: Aparte de las lechuzas y búhos (familia Strigidae), se conocen pocos depredadores de furnáridos adultos. Los depredadores conocidos de los nidos incluyen: víboras (del suborden Serpentes), pirinchos (
Guira guira), el gavilán pollero (
Buteo magnirostris), el águila mora (
Geranoaetus melanoleucus) y las zarigüeyas (familia Didelphidae). La principal defensa contra los depredadores de los nidos es el diseño de los mismos, escondido en cavidades o túneles, o si expuesto, protegido por espinas o cactus.
Estado de conservación: La destrucción y degradación de su hábitat por el hombre es la principal amenaza a los furnáridos. La deforestación, las quemadas, el pastoreo y el incremento de la agricultura reducen y fragmentan sus hábitats. Muchas especies tienen requisitos de hábitat muy específicos, estas especies son particularmente vulnerables a la destrucción y fragmentación de sus hábitats ya que son incapaces de trasladarse a un nuevo ambiente cuando el suyo es destruido.
De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la situación de conservación en el mes de noviembre de 2023, de las 332 especies listadas por Birdlife International y Aves del Mundo, es la siguiente:
- Extinta: dos especies (0,6 % de los furnáridos), los endemismos del noreste brasileño, ticotico críptico (Cichlocolaptes mazarbarnetti), visto por última vez en 2007; y ticotico de Alagoas (Philydor novaesi), visto por última vez en 2011.
- Críticamente amenazada: cinco especies (1,5 % de los furnáridos); los endemismos andinos remolinera real (Cinclodes aricomae) (de Perú y Bolivia), remolinera ventriblanca (Cinclodes palliatus) (de Perú) y pijuí del Marañón (Synallaxis maranonica) (de Ecuador y Perú); el endemismo del archipiélago de Juan Fernández (Chile) rayadito de Más Afuera (Aphrastura masafuerae) y el pijuí de Roraima (Synallaxis kollari) del extremo norte de Brasil y Guyana.
- Amenazadas de extinción: seis especies (1,8 % de los furnáridos); incluyendo dos endemismos brasileños, el ticotico de Pernambuco (Automolus lammi) y el pijuí de Pinto (Synallaxis infuscata); un endemismo peruano, el tijeral cejiblanco (Leptasthenura xenothorax); dos endemismos venezolanos, el subepalo gorgiblanco (Premnoplex tatei) y el subepalo de Paria (Premnoplex pariae) y un endemismo de la serranía del Perijá (Colombia-Venezuela), el piscuiz de Perijá (Asthenes perijana).
- Vulnerables: 16 especies (4,8 % de los furnáridos).
- Casi amenazadas: 27 especies (8,1 % de los furnáridos).
- Preocupación menor: 275 especies (82,8 % de los furnáridos).
Sistemática: Existe una controversia histórica centrada en el rango taxonómico de los trepatroncos (anteriormente Dendrocolaptidae) y los furnáridos propiamente dichos, con algunos autores tratándolos como subfamilias de la misma familia, mientras otros como familias separadas. Nunca fue seriamente cuestionado que los dos grupos son grupos hermanos, como en la Taxonomía de Sibley-Ahlquist. Desde Feduccia (1973) se propone que los trepatroncos se incluyan dentro de Furnariidae. Diversos análisis genético-moleculares posteriores respaldan esta tesis, con los géneros
Sclerurus y
Geositta basales al resto de los furnáridos y dendrocoláptidos. Al reconocer el estatus de subfamilias para los dos grandes grupos, también se debe reconocer este estatus al tercer grupo formado por
Sclerurus más
Geositta.
El Comité de Clasificación de Sudamérica (SACC) propuso y aprobó dividir a la familia Furnariidae en tres subfamilias: Sclerurinae, basal a todos los furnáridos, Dendrocolaptinae (los trepatroncos) y Furnariinae; posteriormente se reorganizó la secuencia linear de géneros de acuerdo con los amplios estudios filogenéticos de Derryberry
et al. (2011). También se propone dividir a Dendrocolaptinae en dos tribus: Sittasomini y Dendrocolaptini y a Furnariinae en cinco o seis clados o tribus: Xenopini (a quien algunos autores tratan como subfamilia o hasta como familia separada), Berlepschiini, Pygarrhichadini, Furnariini, Philydorini y Synallaxini, como adoptado por Aves del Mundo (HBW).
Otra alternativa, siguiendo los estudios de Moyle
et al. (2009) y Ohlson
et al. (2013), con base en diversos estudios filogenéticos anteriores, sería dividir a la familia Furnariidae en tres familias: Scleruridae, Dendrocolaptidae, y la propia Furnariidae, con lo cual las tribus mencionadas tendrían el estatus de subfamilias.
El Comité Brasileño de Registros Ornitológicos (CBRO) y la clasificación Avibase, adoptan el concepto de división en tres familias; el CBRO también separa a Xenopidae como familia, a partir de la
Lista comentada de las aves de Brasil 2015,
Cladograma propuesto para el infraorden Tyrannides: De acuerdo a los estudios citados, así se ubica la presente familia:
Cladograma propuesto para la familia Furnariidae: De acuerdo con la Propuesta SACC 504 y con Aves del Mundo:
Lista sistemática de géneros y especies: Según las clasificaciones del Congreso Ornitológico Internacional (IOC) y Clements Checklist/eBird, la familia agrupa a los siguientes géneros y especies, con las diferencias taxonómicas entre dichas clasificaciones comentadas en Notas taxonómicas, así como también de las clasificaciones Aves del Mundo (HBW) y Birdlife International (BLI). Los taxones para los cuales no hay completo acuerdo sobre su categoría de especie plena o de subespecie, exhiben el nombre de la nominal entre paréntesis. La secuencia filogénica es la adoptada por el Comité de Clasificación de Sudamérica (SACC) de la Sociedad Americana de Ornitología. Los nombres en español son los adoptados por la Sociedad Española de Ornitología (SEO), o los atribuidos por Aves del Mundo.
Subfamilia Sclerurinae: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Sclerurus scansor]] | Swainson}}, 1827 | |
| 150px|miniatura|Geositta cunicularia]] | Swainson}}, 1837 | |
Tribu Sittasomini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Certhiasomus stictolaemus ]] | Derryberry, Claramunt, Chesser, Aleixo, Cracraft, Moyle & Brumfield}}, 2010 | |
| 150px|miniatura|Sittasomus griseicapillus]] | Swainson}}, 1827 | |
| 150px|miniatura|Deconychura longicauda]] | Cherrie}}, 1891 | |
| 150px|miniatura|Dendrocincla turdina]] | G.R. Gray}}, 1840 | |
Tribu Dendrocolaptini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Glyphorynchus spirurus]] | Wied-Neuwied}}, 1831 | |
| 150px|miniatura|Dendrexetastes rufigula]] | Eyton}}, 1851 | |
| 150px|miniatura|Nasica longirostris]] | Lesson}}, 1830 | |
| 150px|miniatura|Dendrocolaptes certhia]] | Hermann}}, 1804 | |
| 150px|miniatura|Hylexetastes perrotii]] | P.L. Sclater}}, 1889 | |
| 150px|miniatura|Xiphocolaptes albicollis]] | Lesson}}, 1840 | |
| 150px|miniatura|Xiphorhynchus flavigaster]] | Swainson}}, 1827 | |
| 150px|miniatura|Dendroplex picus]] | Swainson}}, 1827
| |
| 150px|miniatura|Campylorhamphus falcularius]] | W. Bertoni}}, 1901 | |
| 150px|miniatura|Drymotoxeres pucheranii]] | Claramunt, Derryberry, Chesser, Aleixo & Brumfield}}, 2010 | |
| 150px|miniatura|Drymornis bridgesii]] | Eyton}}, 1849 | |
| 150px|miniatura|Lepidocolaptes squamatus]] | Lichtenstein}}, 1822 | |
Tribu Xenopini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Xenops minutus]] | Illiger}}, 1811 | |
Tribu Berlepschiini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Berlepschia rikeri]] | Ridgway}}, 1887 | |
Tribu Pygarrhichadini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Microxenops milleri]] | Chapman}}, 1914 | |
| 150px|miniatura|Pygarrhichas albogularis]] | Burmeister}}, 1837 | |
| 150px|miniatura|Ochetorhynchus ruficaudus]] | Meyen}}, 1834
| |
Tribu Furnariini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Pseudocolaptes boissonneautii]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| Premnornis guttuliger|150px|miniatura]] | Ridgway}}, 1909 | |
| 150px|miniatura|Tarphonomus certhioides]] | Chesser & Brumfield}}, 2007
| |
| 150px|miniatura|Furnarius rufus]] | Vieillot}}, 1816 | |
| 150px|miniatura|Lochmias nematura]] | Swainson}}, 1827 | |
| 150px|miniatura|EspeciePhleocryptes melanops]] | Cabanis & Heine Jr.}}, 1859 | |
| 150px|miniatura|Limnornis curvirostris]] | Gould}}, 1839 | |
| 150px|miniatura|Geocerthia serrana]] | Chesser & Claramunt}}, 2009 | |
| 150px|miniatura|Upucerthia dumetaria]] | I. Geoffroy Saint-Hilaire}}, 1832
| |
| 150px|miniatura|Cinclodes patagonicus]] | G.R. Gray}}, 1840
| |
Tribu Philydorini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Anabazenops fuscus]] | Lafresnaye}}, 1841 | |
| 150px|miniatura|Neophilydor erythrocercum]] | Sangster, Harvey, Gaudin & Claramunt}}, 2023 | |
| 150px|miniatura|Megaxenops parnaguae]] | Reiser}}, 1905 | |
| 150px|miniatura|Cichlocolaptes leucophrus]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Heliobletus contaminatus]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Philydor atricapillus]] | Spix}}, 1824
| |
| 150px|miniatura|Anabacerthia striaticollis]] | Lafresnaye}}, 1841 | |
| 150px|miniatura|Syndactyla rufosuperciliata]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Ancistrops strigilatus]] | P.L. Sclater}}, 1862 | |
| 150px|miniatura|Dendroma rufa]] | Swainson}}, 1836 | |
| 150px|miniatura|Clibanornis dendrocolaptoides]] | P.L. Sclater & Salvin}}, 1873
| |
| 150px|miniatura|Thripadectes flammulatus]] | P.L. Sclater}}, 1862 | |
| 150px|miniatura|Automolus leucophthalmus]] | Reichenbach}}, 1853
| |
Tribu Synallaxini: | Imagen | Género / Autor | Especies / Nombres comunes |
|---|
| 150px|miniatura|Premnoplex brunnescens]] | Cherrie}}, 1891 | |
| 150px|miniatura|Margarornis squamiger]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Aphrastura spinicauda]] | Oberholser}}, 1899 | |
| 150px|miniatura|Sylviorthorhynchus desmursii]] | Gay}}, 1845 | |
| 150px|miniatura|Leptasthenura platensis]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Phacellodomus rufrifrons]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Hellmayrea gularis]] | Stolzmann}}, 1926 | |
| 150px|miniatura|Anumbius annumbi]] | d´Orbigny & Lafresnaye}}, 1838 | |
| 150px|miniatura|Coryphistera alaudina]] | Burmeister}}, 1860 | |
| miniatura|150px|Asthenes luizae]] | Reichenbach}}, 1853
| |
| 150px|miniatura|Acrobatornis fonsecai]] | Pacheco, Whitney & Gonzaga}}, 1996 | |
| 150px|miniatura|Metopothrix aurantiaca]] | P.L. Sclater & Salvin}}, 1866 | |
| 150px|miniatura|Xenerpestes minlosi]] | Berlepsch}}, 1886 | |
| 150px|miniatura|Siptornis striaticollis]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Roraimia adusta]] | Chapman}}, 1929 | |
| 150px|miniatura|Thripophaga macroura]] | Cabanis}}, 1847 | |
| 150px|miniatura|Limnoctites rectirostris]] | Hellmayr}}, 1825 | |
| miniatura|150px|Cranioleuca marcapatae]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Pseudasthenes patagonica]] | Derryberry, Claramunt, O´Quin, Aleixo, Chesser, Remsen & Brumfield}}, 2010
| |
| 150px|miniatura|Spartonoica maluroides]] | J.L. Peters}}, 1950 | |
| 150px|miniatura|Pseudoseisura gutturalis]] | Reichenbach}}, 1853 | |
| 150px|miniatura|Certhiaxis cinnamomeus]] | Lesson}}, 1844 | |
| 150px|miniatura|Mazaria propinqua]] | Claramunt}}, 2014 | |
| 150px|miniatura|Schoeniophylax phryganophilus]] | Ridgway}}, 1909 | |
| 150px|miniatura|Synallaxis ruficapilla]] | Vieillot}}, 1818 | |
Especies fósiles: Se han descrito cinco especies fósiles:
- †Cinclodes major 1977, del Pleistoceno de Argentina.
- †Pseudoseisura cursor 1991, del Pleistoceno de Argentina.
- †Pseudoseisuropsis nehuen 1991, del Pleistoceno temprano de Argentina.
- †Pseudoseisuropsis cuelloi 2005, del Pleistoceno tardío de Uruguay.
- †Pseudoseisuropsis wintu et al. 2016, del Pleistoceno temprano de Argentina.