Descripción: Picaflor gande altoanidno de 14 cm., uniformemente verde. Pico negro, largo y levemente curvado. Coloración general verde iridiscente. Presenta parche violeta-azulado brillante en garganta y auriculares (estas últimas eréctiles en despliegue). Mancha azul violácea evidente en el vientre. Cola verde azulada, profundamente ahorquillada. Subcaudales verdosas (no blancas). Hembra similar, algo más apagada y con pequeña mancha postocular blanquecina. Muy similar al Colibrí Mediano (C. cyanotus) con quien podría convivir en el NOA, pero C. coruscans es más grande, presenta extensa mancha azul en el vientre, además, tiene subcaudales verdosas (no blancas) y carece del parche violeta más marcado en la zona postocular que muestra el Mediano.
Distribución: Amplia distribución andina desde el norte de Sudamérica hasta el noroeste argentino. Se encuentra desde Venezuela y Colombia a través de los Andes de Ecuador y Perú hasta Bolivia, norte de Chile y NO de Argentina. En Argentina habita principalmente en Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja, con registros más escasos y raros en San Juan y Mendoza.
Hábitat: Quebradas arbustivas y arboladas en Prepuna y ambientes altoandinos con árboles dispersos. También en bordes de bosque y jardines de altura. Principalmente entre 1.800–3.000 msnm. Puede desplazarse altitudinalmente.
Comportamiento: Muy agresivo y territorial. Generalmente solitario. Permanece largos períodos posado en perchas altas desde donde canta y vigila flores. Canto monótono y metálico repetitivo. En despliegue realiza vuelo exhibicional con sonidos más complejos y gorjeos.
Alimentación: Néctar y artrópodos capturados en vuelo. Se alimenta principalmente del néctar de una amplia variedad de flores de árboles y arbustos altoandinos, tanto nativos como introducidos al frecuentar jardines. Se alimenta desde niveles bajos hasta copas altas. Complementa su dieta con pequeños artrópodos, que captura al vuelo o recolecta entre el follaje y flores. Es fuertemente territorial en árboles en flor, dominando a otros picaflores y defendiendo activamente sus recursos.
Reproducción: Nido en forma de copa, construido con fibras vegetales blandas y decorado con líquenes, ubicado en ramas horizontales, arbustos (2–8 m de altura) (foto) o en hendiduras rocosas. Puesta de 2 huevos. Incubación de 17–18 días, a cargo de la hembra.
Categoría de conservación: Especie no amenazada a nivel nacional ni internacional. Se trata de una especie común en sitios adecuados.
Autor de esta compilación: Diego Carus y María Belén Dri – 03/04/2026