Descripción: Es un colibrí de pequeño tamaño y aspecto delicado, con marcado dimorfismo sexual pero compartiendo ciertos rasgos diagnósticos. Tanto el macho como la hembra adultos presentan un pico recto de tonalidad rosáceo rojiza con el ápice negro, característica distintiva, mientras que los juveniles muestran el pico completamente negro. El macho exhibe un plumaje verde metálico brillante en casi todo el cuerpo, con intensos reflejos iridiscentes que varían según la luz, y una cola oscura levemente ahorquillada. La hembra, más discreta, posee dorso verde y partes inferiores grisáceas a blanquecinas, a menudo con leve moteado. Tanto la hembra como los juveniles presentan una notable ceja blanquecina y una marcada línea postocular blanca, rasgos clave para su identificación. Los juveniles se asemejan a la hembra, aunque con tonos más apagados.
Distribución geográfica: Se distribuye ampliamente en América del Sur, principalmente en regiones del este y centro del continente. Está presente en Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y gran parte de Argentina, donde ocupa numerosas provincias desde el norte hasta el centro. En algunas áreas realiza movimientos estacionales vinculados a la disponibilidad de flores.
Ambiente: Habita una amplia variedad de ambientes, incluyendo bordes de selvas, bosques abiertos, sabanas, matorrales, jardines y áreas urbanas. Se adapta con facilidad a ambientes modificados por el ser humano, siendo frecuente en parques y jardines con abundante vegetación floral. Prefiere sitios con buena oferta de flores y sectores protegidos para descansar y nidificar.
Alimentación: Se alimenta principalmente de néctar de flores, que obtiene mediante su lengua extensible especializada. Complementa su dieta con pequeños insectos y arañas, esenciales como fuente de proteínas. Puede capturarlos en vuelo o recolectarlos de la vegetación. Cumple un rol ecológico importante como polinizador, transportando polen entre flores.
Comportamiento: Es una especie altamente activa y territorial, especialmente en torno a recursos florales. Los machos suelen defender agresivamente sus áreas de alimentación, persiguiendo a otros individuos. Posee un vuelo rápido, preciso y con gran capacidad de mantenerse suspendido en el aire. Emite vocalizaciones agudas y frecuentes. Puede realizar desplazamientos locales siguiendo la disponibilidad de flores.
Nidificación: Construye un pequeño nido en forma de copa utilizando fibras vegetales, musgos y telarañas, lo que le proporciona elasticidad. Generalmente lo ubica en ramas delgadas o arbustos. La puesta consta de dos huevos blancos, incubados exclusivamente por la hembra. Los pichones son alimentados con néctar parcialmente digerido y pequeños insectos. El cuidado parental recae principalmente en la hembra.
Categoría de conservación: Se encuentra clasificada como de Preocupación Menor, debido a su amplia distribución y buena capacidad de adaptación a distintos ambientes, incluso urbanos. Sin embargo, puede verse afectada localmente por la pérdida de hábitat y el uso de pesticidas, que disminuyen la disponibilidad de alimento.
Autor de esta compilación: EcoRegistros – 17/04/2026