Presenta una morfología robusta con una longitud total que oscila entre los 45 y 60 milímetros. Su coloración general varía del marrón amarillento al castaño oscuro, exhibiendo un patrón de manchas dorsales oscuras que forman líneas longitudinales sobre el prosoma y el opistosoma de Bothriurus bonariensis. Los pedipalpos son notablemente robustos y anchos, especialmente en los machos, quienes poseen una estructura diferenciada en forma de espina o apófisis en la cara interna de la pinza. El metasoma, o cola, está compuesto por segmentos bien definidos y remata en un telson con un aguijón curvado y un tubérculo subaculear apenas esbozado. Aunque posee glándulas de veneno activas, su toxicidad para los seres humanos es considerada baja, provocando únicamente dolor local y enrojecimiento, a diferencia de otros géneros de importancia médica.
Distribución geográfica: Se encuentra ampliamente distribuido en el Cono Sur de América del Sur. Su presencia está documentada de manera abundante en el centro y norte de Argentina, abarcando la región pampeana y zonas adyacentes, la totalidad del territorio de Uruguay, el extremo sur de Brasil (principalmente en el estado de Rio Grande do Sul) y algunas áreas limítrofes de Paraguay.
Ambiente: Habita preferentemente en biomas de pastizales templados, estepas y zonas de matorral. Es una especie adaptada a suelos franco-arcillosos y arenosos donde pueda cavar galerías o refugiarse. Es sumamente común encontrarlo bajo piedras, troncos caídos, cortezas de árboles y detritos orgánicos. Asimismo, muestra una notable capacidad de adaptación a entornos antropizados, colonizando jardines urbanos, baldíos, escombreras y cimientos de viviendas en áreas metropolitanas.
Alimentación: Su dieta es exclusivamente carnívora y de carácter generalista. Se alimenta de una amplia variedad de invertebrados terrestres, incluyendo grillos, cucarachas, escarabajos, arañas y otros pequeños artrópodos. Caza de forma activa durante la noche, utilizando los pelos sensoriales (tricobotrias) de sus pedipalpos para detectar las vibraciones de sus presas. Una vez localizada la víctima, la sujeta firmemente con sus poderosas pinzas y, si es necesario, dobla su metasoma para inocular el veneno paralizante que facilita la digestión externa.
Comportamiento: Presenta hábitos estrictamente nocturnos y solitarios. Durante las horas del día permanece oculto en sus refugios o en cámaras subterráneas poco profundas que él mismo excava para evitar la deshidratación y la depredación. Es un organismo territorial que evita el contacto con otros congéneres fuera de la época reproductiva. Ante una amenaza, adopta una postura defensiva característica elevando los pedipalpos y curvando el metasoma sobre el cuerpo, aunque generalmente prefiere la huida antes que la confrontación directa.
Reproducción: El ciclo reproductivo de Bothriurus bonariensis se inicia durante las estaciones cálidas de primavera y verano. El proceso involucra un complejo cortejo nupcial conocido como "danza de cortejo" o promenade à deux, donde el macho sujeta las pinzas de la hembra y realiza movimientos de avance y retroceso buscando un sustrato firme. Una vez seleccionado el lugar, el macho deposita un espermatóforo sobre el suelo y guía a la hembra para que lo introduzca en su abertura genital. Es una especie vivípara, con un período de gestación que puede prolongarse por varios meses. Las crías nacen completamente formadas y trepan inmediatamente al dorso de la madre, donde permanecen protegidas hasta realizar su primera muda cuticular, momento tras el cual se independizan.
Categoría de conservación: Actualmente esta especie no se encuentra evaluada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). No obstante, es un artrópodo sumamente común y abundante en toda su área de distribución, sin amenazas críticas que pongan en riesgo sus poblaciones a mediano plazo, aunque la urbanización extrema y el uso indiscriminado de pesticidas pueden reducir localmente sus poblaciones.
Compilación y publicación: EcoRegistros – 02/09/2026