Don't want to see ads? Sign up...



General Discussion
Eduardo Vicente Fumarola

Messages: 1030 | 12/16/2015 17:38:34

Last modification: 12/17/2015 22:48:49 by Eduardo Vicente Fumarola

Oleada de mariposas en la ciudad de Salta

Read 126 times

 8 replies

Oleada de Mariposas

Desde hace unos días veía por la ciudad cierta cantidad de mariposas blancas (¿Ascia monuste?). Hoy, 16 de diciembre de 2015, al pasar por el Barrio 3 Cerritos que está ubicado al noreste de la ciudad, me sorprendió el gran número de ellas revoloteando y posándose en los árboles floridos de las calles y los arbustos,- también en flor-, de los jardines.

Al tomar el camino que lleva al Cerro de la Virgen, más allá de la Capilla de Schoensttat, el viento por momentos congregaba miles, para decrecer luego la cantidad cuando menguaba hasta la brisa o la calma transitoria. La impresión era la de asistir a oleadas intermitentes de mariposas, fácilmente detectables por el contraste contra el azul intenso de nuestro cielo o lo oscuro del material bituminoso del pavimento.

Este fenómeno, antes relativamente común en los veranos, hace mucho que no se presentaba hasta que hoy,  gracias a la conjunción de diversos factores meteorológicos y ecológicos, eclosionó en estos millones de alas blancas que parecen titilar ante nuestros sorprendidos ojos.

Las fotos que aparecen a continuación no cargan a Ecoregistros sino que vienen enlazadas de un Facebook que oportunamente creara.

Fotos:

Aquí puede verse un arbolito de Ligustrum lucidum cargado de flores blancas sobre las que se han posado mariposas, también blancas, razón por la que no hay contraste y en consecuencia pueden pasar desapercibidas:

Una inflorescencia de Justicia adhatoda hospeda a una viajera:

 

Sobre flores de  Hovenia dulcis (Arbolado Público):

 

Sobre la banquina del camino del Cerro de la Virgen:

 

Aquí sobre lo que parece ser una Acacia tucumanensis:

Idem:

Idem:

 

Sobre una planta de Chalchal de las Gallinas (Vassobia breviflora):

 

Detalle del anterior:

Otro Chalchal:

Sobre una planta de Cordia curassavica:

Detalle de la anterior:

 

 

Para que se ubiquen, adjunto una toma del Barrio 3 Cerritos,-adelante a la izquierda-, realizada desde la cumbre del Cerro de la Virgen mirando hacia el sur:

El cerro con antenas es el 20 de Febrero, que aquí tapa parcialmente al centro de la ciudad. El San Bernardo está detrás y a la izquierda.

(Esta foto es del año pasado).

Luis Fernandez Campos

Messages: 966 | 12/16/2015 18:09:04

Aqui por Jujuy, igual...lo comunmente denominados  y de los cuales tantos versos se han escrito "Pirpintos"

Carlos M. Grassini

Messages: 4616 | 12/17/2015 04:06:58

Last modification: 12/17/2015 04:12:13 by Carlos M. Grassini

Que espectáculo, hacía mucho que no veía eso, y está pasando al parecer en otros lados también.

Hasta sobre Commelinas o de la familia.

No sabía que tenían por allá esa Cordia, es muy lindo el aroma de sus hojas "como a condimento"

en Corrientes suele usarse para proteger la casa en la entrada, como en otros lados se usa la ruda,

o para traer suerte y etc.

Cada tanto cuando consigo algunas hojas suelo ponerle al termo dos o tres y me quedan más ricos los mates.

De las Acacia dividieron todo y el Género Acacia quedó sólo para las nativas de Australia, las locales están algunas

en Vachellia y esa de tu foto Senegalia tucumanensis, aunque muchos se niegan al cambio y no sé quien "va ganando" ahora

con ese tema porque veo que los locales mantienen el Acacia...

 

PD. algo que me parece muy bien es que lleven las torres de telefonía y otras antenas lejos de la gente, se ven en la última

foto bien lejos de las casas, este año están pidiendo elevar esa radiación a Carcinógeno 2A, o sea peor que los cigarrillos

(ya están desde 2011 consideradas igual que los cigarrillos Carcinógeno 2B)...

Ginés Gomariz

Messages: 736 | 12/17/2015 09:35:02

Hola Eduardo

¿al volar siguen una línea más o menos recta como si se dirigiesen a algún sitio a gran distancia ?

¿o por el contrario deambulan en distintas direcciones cruzándose unas con otras?

Saludos !

Eduardo Vicente Fumarola

Messages: 1030 | 12/17/2015 13:28:54

Gracias Luis por la información.

Eduardo Vicente Fumarola

Messages: 1030 | 12/17/2015 14:10:23

Hola Carlos

 

En los cerros ubicados al este de la ciudad de Salta es muy común la Cordia curassavica. Efectivamente sus hojas son aromáticas aunque no recuerdo exactamente a que huelen. La próxima vez que vaya, traeré algunas hojas para probarlas en el mate. Respecto del mate te recomiendo pruebes:  Yerba Taragüí "Maracuyá tropical" que viene en paquetes de color azul celeste. El medio kilo, cuesta o costaba, unos 24 $. Por el Maracuyá como fruto, no voy ni a la esquina, pero en postres y ahora en esta yerba saborizada el gusto resulta excepcional.

Volviendo a la C. curassavica, aquí y junto a ella, tenemos una pariente próxima la Tournefourtia paniculata, ambas de la familia de las Boragináceas. En la Red se ven interesantes artículos respecto de ella por sus aparentes propiedades para bajar de peso.

En cuanto a la Acacia tucumanensis "garabato" por aquí, la sigo llamando de esa forma por costumbre y también porque así lo acepta The Plant List, donde puede leerse:

http://www.theplantlist.org/tpl1.1/search?q=Acacia+tucumanensis

Sin embargo, la misma publicación cuando se le inquiere por Senegalia tucumanensis, dice que es sinónimo de Senegalia riparia

Ver: 

http://www.theplantlist.org/tpl1.1/record/tro-50303086

Dando carácter de "aceptado" a Senegalia riparia:

http://www.theplantlist.org/tpl1.1/record/tro-13006656

En resumen TPL se contradice aceptando al mismo tiempo a A. tucumanensis y a Senegalia riparia.

Ci rivediamo. Saluti.

 

Eduardo Vicente Fumarola

Messages: 1030 | 12/17/2015 14:28:35

Hola Ginés Gomariz: Respecto de tus preguntas: ¿al volar siguen una línea más o menos recta como si se dirigiesen a algún sitio a gran distancia ? ¿o por el contrario deambulan en distintas direcciones cruzándose unas con otras? Esta mañana en el cielo del centro de la ciudad se veían muchísimas. Todas marchaban según trayectorias relativamente rectas y paralelas, de oeste hacia el este. Dicho de otra manera: del poniente al naciente. Ayer las que estaban posadas sobre las flores de las plantas deambulaban caoticamente de flor en flor.

Eduardo Vicente Fumarola

Messages: 1030 | 12/17/2015 19:51:03

Last modification: 12/17/2015 22:41:54 by Eduardo Vicente Fumarola

A propósito de este tema, el diario El Tribuno sacó en el día de hoy, el siguiente artículo:

01:30 - Esta semana, después de ¿20? ¿30? años, aparecieron en Salta. Ya no son tan multitudinarios, pero flotan como copos albinos.

Mi abuela, que era dada a la metáfora, los nombraba como "nieve de verano". Su presencia múltiple -siempre en el calor, después de las grandes lluvias- hacía explotar la imaginación de nuestra infancia. Aparecían solamente, venidos de vaya a saber dónde, y en un momento cubrían los cielos, los patios, los árboles, sorprendiéndonos en nuestros actos íntimos y dejándonos las primeras ideas que teníamos del infinito.

Nunca llegué a saber con certeza si la gente los llamaba pilpintos o pirpintos, a esas tenues mariposas blancas que lo cubrían todo, como una verdadera nieve de verano que la lengua de mi abuela fijó para siempre en mi memoria.

Esta semana, después de ¿20? ¿30? años, los volví a ver en el norte de la ciudad de Salta. Ya no son tan multitudinarios, pero estaban ahí, flotando como copos albinos sobre el día ardiente.

Y los recibí con el mismo grito de júbilo con el que se recibe la visita inesperada de un ser querido al que no se ve desde hace tiempo.

A decir verdad, los creí perdidos para siempre, como a las ranas y los sapos cantores, los maravillosos tucu-tucu, las perdices que asustaban con su grito repentino, los grillos marrones, los zorritos de colas señoriales, en fin, toda esa fauna de fábula que hasta no hace mucho rodeaba la ciudad.

La mano humana y los ciclos del planeta, de pronto, se los llevaron a todos. Y cuando les cuento nuestra antigua convivencia con otros seres vivos a mis hijos y a mis sobrinos, siento que me miran como si narrara hechos de un planeta lejano y tan diferente al de todos los días que hasta a mí me suena a leyenda.

Hace unos días se firmaron acuerdos en París para, como objetivo a largo plazo, garantizar que el calentamiento global se mantenga "muy por debajo" de los 2´ Celsius y "emprender acciones" que limiten el aumento de la temperatura a 1,5´ Celsius. Como se lee, sin especificar nada las definiciones se vuelven vagas.

Lo que sí se especificó es que no habrá sanciones contra los países industrializados que no cumplan el compromiso firmado y que las naciones ricas deben mantener su asistencia financiera a las pobres para que éstas reduzcan sus emisiones, "alentándolas" a que se adapten al cambio climático. La idea es "frenar cuanto antes" el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero que retienen el calor. Y que en alguna fecha después de 2050, las emisiones causadas por el hombre se reduzcan a niveles que los bosques y océanos puedan absorber.

 

Más calor

Pocos saben que el océano Pacífico subió dos grados el calor de sus aguas, provocando modificaciones del clima global que podemos ver en los cambios intempestivos de temperatura de este extraño verano.

Un amigo reflexionaba sobre que alguna vez, así como les contamos de los pirpintos a nuestros hijos, a nuestros nietos los sorprenderemos narrándoles de un mundo que tenía frío en invierno, calor en verano, que las plantas podían salir con solo arrojar una semilla al suelo en una época y recoger sus frutos en otras.

Ayer también recorrió el mundo la noticia de que el lago Poopo en Bolivia, uno de los mayores del continente, desapareció para siempre. Son para llorar las fotos de los ibis rosados puro huesos, los peces secos en el inmenso desierto que dejó el extinto espejo de agua. La gente abandonó su vera y se largó, claro, a mendigar para darle de comer a sus hijos. A pesar de las advertencias de los ambientalistas, el gobierno socialista de Bolivia lo dejó secar, dejando ver también que no se trata de cuestiones de ideologías.

En medio, la nube de pirpintos nos devolvió algo parecido a la esperanza. ¿A dónde se habían ido? ¿Dónde estaban? ¿En el mismo lugar donde se ocultan ahora las aguas del lago Poopo? ¿Reaparecerá él también alguna vez?

Este mundo que vivimos, lo siento circular debajo de mis pies, también será un recuerdo algún día, como esta mano que escribe y esos ojos que leen. Disfrutémoslo, que ya no será como lo conocimos.

 

Ver: http://www.eltribuno.info/acerca-la-vuelta-los-pirpintos-y-el-cambio-del-mundo-n652933

Eduardo Vicente Fumarola

Messages: 1030 | 12/17/2015 22:30:00

Como el tema me parece interesante, agrego un artículo de hace algunos años atrás en el cual un especialista, el Dr Fernando Navarro realiza al respecto algunas precisiones:

 

04/Feb/06
 

Invasión de piéridos en Tucumán, Argentina

TEMAS: biología, zoología, entomología, insectos, Ascia monuste, Linnaeus 1764, Lepidoptera: Pieridae, Libytheana carinenta, Heliconidae

Se trata de la especie Ascia monuste, que puede volar a unos 300 metros de altura y recorrer largos trayectos durante cuatro meses, su período aproximado de vida. Localmente se las llama "pirpintos".

Millones de alas blancas revolotean desde hace días por toda la ciudad, despertando la curiosidad de grandes y chicos. Los pirpintos cambian el paisaje de la mañana tucumana. Algunos los culpan por la pérdida de cosechas, otros afirman que anuncian sequía; pero estas creencias populares no tienen nada de cierto, según Fernando Navarro, biólogo del Instituto Superior de Entomología, investigador del Conicet y docente de la Fundación Miguel Lillo.

La invasión de estas mariposas de la familia de los piéridos, llamadas Ascia monuste (Linnaeus, 1764, Lepidoptera: Pieridae), es producto de la migración que emprenden periódicamente desde el norte del país. Las que invaden la provincia llegan desde Jujuy y se dirigen hacia Mendoza. A través de ese movimiento buscan un lugar óptimo para reproducirse. "Aparecen en enormes enjambres cada tres o cuatro años, cuando se produce el pico poblacional de mariposas. Buscan cualquier planta para dejar los huevos, aunque eso no significa que esa planta permitirá el desarrollo de la larva", explicó Navarro. "Hay que desterrar la idea de que causan daños a las cosechas o enfermedades en las personas", afirmó. Con esta opinión coincidió Eduardo Willink, de la sección Zoología de la Estación Experimental Obispo Colombres. "Las larvas que dejan sobre la caña de azúcar o la soja sí pueden causar daños, pero estos aún no se registraron", añadió. Pueden volar a unos 300 metros de altura y recorrer largos trayectos durante cuatro meses, su período aproximado de vida.

A Tucumán llegó otra especie de mariposas, llamada Libytheana carinenta (Lepidoptera: Heliconidae). Son marrones, con manchas en las alas y se encuentran en las rutas, mientras que las blancas abundan en la ciudad. Ambas especies se desplazan juntas en su migración.

Diversión

Para los chicos, el fenómeno fue una oportunidad para recuperar el antiguo juego de perseguir y atrapar mariposas. "Se pueden pasar horas tratando de alcanzar alguna. Mi hija adolescente se dedicó a coleccionarlas para decorar su dormitorio", explicó Sofía Ferrer, de 40 años, que vive cerca del parque Guillermina, una de las zonas de la ciudad donde las mariposas cubrieron el cielo con más intensidad.

Fuente: La Gaceta

Extraído de: http://axxon.com.ar/mus/info06/060061.htm

Add quick reply: