Identificación: Bandurrita de 16–17 cm con pico relativamente largo, delgado y apenas curvado, con mandíbula inferior clara y punta negruzca. Ceja ancha y blanca que contrasta con loreal y auriculares pardos oscuros. Corona pardo-grisácea que continúa hacia un dorso pardo intenso y rabadilla castaña. Alas pardas con bases rufas. Cola redondeada, rufo-castaña en la base y más oscura hacia las puntas. Garganta y zona malar blancas. Pecho ocráceo muy pálido y vientre de tonalidad canela clara, con flancos apenas rufos. Sexos similares. Puede recordar a las Bandurritas Pico Recto y Cola Castaña, pero es más uniforme por debajo, de tonos más grises y con garganta más limpia. Más similar a la Bandurrita Chaqueña por estructura y patrón general, aunque no comparten hábitat ni altitud.
Distribución geográfica: Endémica de los Altos Andes de Bolivia (La Paz a Tarija). En Argentina se encuentra exclusivamente en el extremo norte de Salta, entre Santa Victoria Oeste y el límite con Bolivia, en valles interandinos áridos y rocosos entre 1400 y 3000 m.
Ambiente: Matorrales y arbustales secos de valles interandinos en laderas escarpadas con roquedales, cactus, queñoas, arbustos duros y sotobosque con bromelias terrestres, con barrancos y quebradas profundas. Área de alto valor biogeográfico donde solo en Argentina aparecen esta especie y la Monterita Boliviana.
Comportamiento: Solitaria o en parejas. Se alimenta en el suelo entre piedras, grietas y hojarasca, inspeccionando el sustrato de manera pausada pero constante. Vocaliza con frecuencia en el crepúsculo. A diferencia de varias bandurritas, no suele levantar la cola. Se mueve entre matorrales bajos y se oculta rápido si es perturbada. Su canto es una serie de 7–15 notas secas y penetrantes, aumentando en intensidad y descendiendo en tono, finalizando en un breve parloteo. Reclamo frecuente agudo y repetitivo; también un silbido fino.
Alimentación: Artrópodos y pequeños invertebrados, incluyendo insectos y moluscos diminutos. Busca alimento tanto en el suelo como entre ramas bajas y bromelias.
Categoría de conservación: No amenazada globalmente. Categorizada Ocasional en Argentina; aunque su población muy localizada y escasa es aparentemente estable. Su presencia está restringida a un área pequeña y de difícil acceso, y probablemente existan más poblaciones no detectadas.
Autores de esta compilación: Diego Carus y Maria Belén Dri - 06/12/2025