Dodó
Raphus cucullatus (Linnaeus, 1758)
Dodo

Familia: Columbidae
Orden: Columbiformes
Clase: Aves
Filo: Chordata
Reino: Animalia
Usuario
Tipo de Mapa
Sexo
Etapa de vida

Estado de Conservación según BirdLife International: Extinguido
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Otros Nombres Comunes: Dronte, Dodaersen.

Otros Nombres Científicos: Cygnus cucullatus, Struthio cucullatus, Didus ineptus.



El Dodó (Raphus cucullatus), Dronte o Dodaersen en Holandés, era una especie de ave endémica de la Isla Mauricio, en el Océano Índico (Naish, 2014). Se cree que evolucionó a partir de ejemplares de palomas que llegaron a las Islas Mascareñas desde Madagascar o África (Staub, 1996). La disponibilidad regular de frutos de palmeras de gran valor energético y la ausencia de depredadores naturales pudo haber inducido al Dodó, a través de mucho tiempo, al aumentó de peso corporal perdiendo la capacidad de elevación. La reducción gradual de las alas avanzó, hasta que el ave fue puesto a tierra permanentemente (Staub, 1996), y adquirió una ampliación del sistema olfatorio (Gold et al., 2016).

Su extraña apariencia dificultó la ubicación taxonómica. Se llegó a confundir con descripciones erróneas de albatros (Naish, 2014), emúes, Casuarius sp. y avestruces (Strickland y Melville, 1848; Turveya y Cheke, 2008). Incluso por las vagas descripciones de los primeros navegantes se dudó de su existencia (Turveya y Cheke, 2008). En 1841 el profesor J. T. Reinhardt, después de examinar un cráneo de Dodó que había descubierto en el Museo de Zoología de Copenhague, mencionó por primera vez que el ave podría haber evolucionado de una paloma (Staub, 1996). Era un pariente cercano del Solitario de Rodríguez (Pezophaps solitaria), otra ave de las Islas Mascareñas que también se extinguió apenas un siglo después (Turveya y Cheke, 2008). Hoy en día se encuentra casi universalmente aceptada su correspondencia a la familia Columbidae (Naish, 2014). Los análisis moleculares demuestran una estrecha relación del Dodó y el Solitario de Rodríguez con los géneros CaloenasGoura y Didunculus (Naish, 2014; Gold et al., 2016). Se cree que la Paloma de Nicobar (Caloenas nicobarica) es la especie más cercana con vida (Gold et al., 2016).

Entre los motivos de su extinción se encuentra la caza, pero más aún la depredación de huevos de sus nidos por parte de animales domésticos y mamíferos introducidos por el hombre, como perros, gatos, ratas, monos y cerdos (Strickland y Melville, 1848; Cheke, 1987 en Turveya y Cheke, 2008). Su extinción sucedió a tan solo 100 años de la llegada de los colonos a la isla, y a diferencia de muchas otras especies de las Islas Mascareñas ahora extintas, la desaparición del Dodó no fue documentada por observadores contemporáneos (Turveya y Cheke, 2008). Por un lado se piensa que en esos momentos la comunidad científica europea no se encontraba ampliamente en conocimiento de la realidad de la extinción. Georges Cuvier demostró de manera concluyente recién al final del siglo XVIII que muchos fósiles de cuadrúpedos como los mamuts y los mastodontes eran distintos de las especies vivas. El Dodó se extinguió casi un siglo y medio antes de la demostración de Cuvier de la realidad de la extinción (Turveya y Cheke, 2008). Por otro lado, se asume que aquellos que eran responsables de su extinción eran conscientes de lo que habían hecho o incluso deliberadamente exterminaron la especie. Estos son algunos de los motivos que convirtieron al Dodó en uno de los mayores íconos de las extinciones provocadas por el ser humano (Turveya y Cheke, 2008).

En 1635 fue llamado como Cygnus cucullatus por Nieremberg en base a las descripciones que lo caracterizaban como "encapuchado". En 1758 fue nombrado como Struthio cucullatus por Linnaeu, por semejanza con los avestruces. En 1760 Brisson creó el género Raphus, en base a las avutardas. En 1767 fue llamado Didus ineptus por Linnaeus, que significa "dodo inepto", y que por temas de prioridad quedó como un sinónimo de Raphus cucullatus (Strickland y Melville, 1848). Probablemente debido a su confianza extrema con los humanos fue considerado como un pájaro menos inteligente que sus parientes, aunque actualmente se ha demostrado que podría haber sido tan inteligente como otras palomas (Gold et al., 2016). El nombre "Dodo" podría derivar de "Dodoor", que en el idioma holandés significa "perezoso", o también podría venir de "Doudo" que en portugués significa "tonto" o "simple". Pero parece mucho más probable que sea por el término holandés "Dodars", que tal vez apunta a la expresividad en lugar de la elegancia (Strickland y Melville, 1848). Smith (1807, en Turveya y Cheke, 2008) proporcionó lo que podría ser la perspectiva más prejuiciosa en su descripción de la especie: "El Dodo, Didus, es un pájaro que habita algunas de las islas de las Indias Orientales. Su historia es poco conocida, pero si la representación es justa, ésta es la más fea y repugnante de las aves, parecida en su apariencia a una de esas personas hinchadas e incómodas que por un largo curso de indulgencias viciosas y gruesas se convierten en una calumnia sobre la figura humana".

En base a la recolección de datos y descripciones se sugiere que en verano, época húmeda, el Dodó era más ágil y delgado, y engordaba para sobrepasar la época seca, por lo que en invierno se veía grande, pesado y peresozo. Probablemente desde enero a mayo no habría más frutas para alimentarse, y el único recurso del Dodo habría sido sobrevivir comiendo bulbos de raíz, tal vez hojas caídas que encontraba con sus fuertes piernas y garras (Staub, 1996).


Se proporciona a continuación una serie de registros y menciones de la especie:

Entre el 19 de septiembre y 2 de octubre de 1598, entrando al verano, en la expedición de Van Neck´s comentan: "Había un pájaro tan o más grande que un cisne, pero muy diferente en su forma: pues su cabeza era grande, cubierta como si tuviera una membrana que se asemejase a una capucha. El pico no era plano, sino que era grueso y oblongo, de color amarillento al lado de la cabeza, con la extremidad negra. La mandíbula superior enganchada y curvada, y en la parte baja un punto azulado entre el amarillo y el negro. Estaba cubierto con plumas cortas, y no tenía alas, pero en lugar de ellas tenía cuatro o cinco largas espinas negras. La parte posterior del cuerpo era muy gruesa, y en lugar de una cola tenía cuatro o cinco plumas rizadas crujientes de un color gris. Sus piernas eran más gruesas que largas, la parte superior hasta la rodilla cubierta de plumas negras, la parte inferior y los pies amarillentos. Los pies estaban divididos en cuatro dedos, los tres más largos se dirigían hacia adelante, y el cuarto, que era más corto, se volvía hacia atrás, y todos estaban amueblados con garras negras. Los marineros lo llamaron "ave repugnante", en parte porque después de cocinar mucho tiempo su carne no se hizo más tierna, sino que permaneció dura e indigesta (excepto el pecho y el estómago en donde no se halló ningún sabor despreciable). En su lugar podían obtener un montón de palomas que encontraban más delicadas y sabrosas, por lo tanto, no es de extrañar que despreciaron a esta ave. Dijeron además que en su estómago se encontraron algunas piedras" (Strickland y Melville, 1848; Staub, 1996).

Entre el 30 de septiembre y 20 de octubre de 1601, en el verano, Van Heemskerk comenta: "El pájaro tiene un cuerpo como un avestruz, una gran cabeza y en la cabeza un velo como si estuviera usando una capucha". Mientras que Reyer Corneliszoon comenta: "Caminaron erguidos sobre sus pies como si fueran seres humanos. El pájaro era dos veces más grande que un pingüino. A menudo tienen piedras en el estómago tan grandes como huevos, a veces más grandes" (Staub, 1996).

Entre fin de enero y agosto de 1602, invierno, Wilhem Van Westzanen fue el primero en llamarlo "Dodaersen o Dronten", y comenta: "En la Isla Mauricio abunda un ave de forma maravillosa, llamada Dronte. El 25 de julio, el capitán Wan Westzanen y sus marineros trajeron de vuelta a Dodos muy gordos que sabían bien a la tripulación. Los que sobraban era salados para ser conservados. El 4 de agosto, 50 grandes Dodos fueron capturados. El pájaro es lento y estúpido, fácilmente tomado por los cazadores. Su carne, especialmente la del pecho, es grasa, comestible y tan abundante que tres o cuatro ejemplares a veces han bastado para alimentar a cien marineros. Si no están bien hervidos, o viejos, son más difíciles para la digestión. Cuando sobran son salados y se almacenan entre las provisiones del buque. En otra búsqueda de 3 días en el interior, otras tripulaciones de la flota capturaron 20 Dodos más" (Strickland y Melville, 1848; Staub, 1996).

Entre el 1 al 27 de enero de 1606, en verano, Cornelius Matelieff agrega: "Usualmente tenía una piedra tan grande como un puño en el estómago" (Strickland y Melville, 1848; Staub, 1996). También vio gran número de ratas y monos probablemente predadores de jóvenes y huevos de Dodó (Staub, 1996).

Entre el 26 de noviembre y 24 de diciembre de 1607, verano, dos naves bajo el mando de Van der Hagen permanecieron algunas semanas en la Isla Mauricio, y las tripulaciones festejaron en una abundancia de "tortugas, dodars, palomas, loros grises y otros animales". Se dice que salaban cantidades de tortugas y dodars para consumo durante el viaje (Strickland y Melville, 1848; Staub, 1996).

Entre el 7 de noviembre y 24 de diciembre de 1611, verano, Pieter W. Verhuffen llama al Dodó como "Totersten", los describe casi iguales a los de Van Neck, añade que sus marineros mataron a muchos de ellos como alimento, y que si los hombres no tenían cuidado los Dodos generaban severas heridas a sus agresores con sus poderosos picos" (Strickland y Melville, 1848; Staub, 1996).

Entre el 10 y 30 de junio de 1627, invierno, Thomas Herbert comenta: "Mencionemos al Dodo, cuyo cuerpo es grande y redondo, su corpulencia le da un lento y perezoso paseo, de unos 50 libras de peso, su vista es más interesante que su gusto. Se ve melancólico como si lamentara que la naturaleza le hubiera dado unas alas tan pequeñas para un cuerpo tan grande. Algunas con la cabeza cubierta por una parte oscura, otras con la parte superior de la cabeza calva y blanquecina como si hubiera sido lavada. El pico, con aberturas desde mitad hasta la punta, es de un color amarillo verdoso, sus ojos son ojos redondos y brillantes, y su plumaje esponjoso, con la cola compuesta de tres o cuatro plumas cortas gruesas y negras y con los dedos de los pies poderosos. Tienen un estómago ardiente que les permite digerir piedras como las avestruces" (Strickland y Melville, 1848; Staub, 1996).

Entre el 15 y 31 de julio de 1638, invierno, François Cauche comenta: "He visto en la Isla Mauricio pájaros más grandes que los cisnes, sin plumas, cubiertos sólo de negro, todo redondo. Tiene un cráneo redondeado, plumas rizadas que se ajustan en número a su edad. En lugar de alas, tienen plumas similares, negras y recurvadas. No tienen lengua y su gran pico cuelga hacia abajo. Son altos en sus piernas que son escamosas con tres espuelas a cada pie. Poseen un grito como ansioso. No son tan sabrosos como los flamencos y patos. Tienen sólo un huevo tan grande como un bollo de centavo y contra él ponen una piedra blanca del tamaño de un huevo de gallina. Ponen su huevo en un nido de hierba en el bosque. El huevo de Dodo es tan grande como un huevo de pelícano de color rosa. Si uno mata a un joven, se encuentra con una piedra gris en su molleja" (Strickland y Melville, 1848; Staub, 1996).

Entre febrero y mayo de 1662, verano, Volkert Evertsz comenta: "Pájaros más grandes que gansos pero incapaces de volar. Tenían alas pequeñas pero eran corredores rápidos" (Staub, 1996). Este fue el último registro de Dodó generalmente aceptado como confiable (Cheke, 2006; Gold et al., 2016).

En 1674, el gobernador holandés Hugo comenta: "Un grupo enviado a capturar esclavos abandonados, regresó a Grand Port Lodge con un joven llamado Simon, que había pasado once años en libertad, desde 1663 hasta 1674, e informó que durante esos años había visto a `Dodaersen` sólo dos veces" (Staub, 1996; Cheke, 2006). Pero dado que el nombre `Dodaersen` habia sido transferido al Rascón Rojo (Aphanapteryx bonasia) en la década de 1660, no se puede asegurar de que Hugo o el esclavo estaban usando el término en su sentido original (Cheke, 2006).

Hay que considerar en la Isla Mauricio fue asentada, abandonada y luego reocupada por colonos sin conocimiento de la especie (Turveya y Cheke, 2008). El Dodó parece haber sido abundante hasta la década de 1630 en base a todos los reportes de navegantes (Strickland y Melville, 1848), y en base a estos, luego no hay más menciones de abundancia. Unos años después del último registro confiable, la isla fue evacuada permanentemente por los holandeses, para luego en 1721 ser recolonizada por los franceses, quienes nunca más mencionaron a la especie (Turveya y Cheke, 2008).

En base a la última observación confirmada datada en 1662, se utilizó un método estadístico para establecer el tiempo real de extinción del Dodó, y resulta ser casi 30 años después de su última observación, en 1690 (Roberts y Solow, 2003).



Raphus cucullatus
Figura N° 1. Réplica de un Dodó (Raphus cucullatus) exhibida en Tecnópolis, Av. de los Constituyentes, Vicente López, Buenos Aires, Argentina.





Autor de esta compilación: Jorge La Grotteria - 17/08/2017


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60214501/03/1662República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Staub, F. 1996. Dodo and solitaires, myths and reality. Proceedings of the Royal Society of Arts & Sciences of Mauritius, 6: 89-122. 
60214415/07/1638República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Strickland, H. E. y A. G. Melville. 1848. The Dodo and Its Kindred; or the History, Affinities, and Osteology of the Dodo, Solitaire, and Other Extinct Birds of the Islands Mauritius, Rodriguez, and Bourbon. London: Reeve, Benham and Reeve, 8, King William Street, Strand. 
60214310/06/1627República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Staub, F. 1996. Dodo and solitaires, myths and reality. Proceedings of the Royal Society of Arts & Sciences of Mauritius, 6: 89-122. 
60214107/11/1611República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Strickland, H. E. y A. G. Melville. 1848. The Dodo and Its Kindred; or the History, Affinities, and Osteology of the Dodo, Solitaire, and Other Extinct Birds of the Islands Mauritius, Rodriguez, and Bourbon. London: Reeve, Benham and Reeve, 8, King William Street, Strand. 
60214226/11/1607República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Strickland, H. E. y A. G. Melville. 1848. The Dodo and Its Kindred; or the History, Affinities, and Osteology of the Dodo, Solitaire, and Other Extinct Birds of the Islands Mauritius, Rodriguez, and Bourbon. London: Reeve, Benham and Reeve, 8, King William Street, Strand. 
60214001/01/1606República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Staub, F. 1996. Dodo and solitaires, myths and reality. Proceedings of the Royal Society of Arts & Sciences of Mauritius, 6: 89-122. 
60213931/01/1602República de MauricioIsla de MauricioIsla de Mauricio50Artículo Strickland, H. E. y A. G. Melville. 1848. The Dodo and Its Kindred; or the History, Affinities, and Osteology of the Dodo, Solitaire, and Other Extinct Birds of the Islands Mauritius, Rodriguez, and Bourbon. London: Reeve, Benham and Reeve, 8, King William Street, Strand. 
60213830/09/1601República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Staub, F. 1996. Dodo and solitaires, myths and reality. Proceedings of the Royal Society of Arts & Sciences of Mauritius, 6: 89-122. 
60213719/09/1598República de MauricioIsla de MauricioIsla de MauricioArtículo Strickland, H. E. y A. G. Melville. 1848. The Dodo and Its Kindred; or the History, Affinities, and Osteology of the Dodo, Solitaire, and Other Extinct Birds of the Islands Mauritius, Rodriguez, and Bourbon. London: Reeve, Benham and Reeve, 8, King William Street, Strand. 

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Bibliografía relacionada


Artículo Cheke, A. S. 1987. An ecological history of the Mascarene Islands, with particular reference to extinctions and introductions of land vertebrates. En: Diamond, A. W. (ed.). Studies of Mascarene island birds. Cambridge University Press, Cambridge, U.K. pp 5-89.

Artículo Cheke, A. S. 2006. Establishing extinction dates - the curious case of the Dodo Raphus cucullatus and the Red Hen Aphanapteryx bonasis. Ibis, 148: 155-158.

Artículo Gold, M. E. L., E. Bourdon y M. A. Norell. 2016. The first endocast of the extinct dodo (Raphus cucullatus) and an anatomical comparison amongst close relatives (Aves, Columbiformes). Zoological Journal of the Linnean Society DOI: 10.1111/zoj.12388.

Artículo Naish, D. 2014. A Review of ‘The Dodo and the Solitaire: A Natural History’. Journal of Vertebrate Paleontology, 34(2): 489–490.

Artículo Roberts, D. L. y A. R. Solow. 2003. When did the dodo become extinct?. Nature, 426(6464): 245.

Artículo Smith, C. 1807. A natural history intended chiefly for young persons. London (UK): J. Johnson. 2 vol.

Artículo Staub, F. 1996. Dodo and solitaires, myths and reality. Proceedings of the Royal Society of Arts & Sciences of Mauritius, 6: 89-122.

Artículo Strickland, H. E. y A. G. Melville. 1848. The Dodo and Its Kindred; or the History, Affinities, and Osteology of the Dodo, Solitaire, and Other Extinct Birds of the Islands Mauritius, Rodriguez, and Bourbon. London: Reeve, Benham and Reeve, 8, King William Street, Strand.

Artículo Turveya, S. T. y A. S. Cheke. 2008. Dead as a dodo: the fortuitous rise to fame of an extinction icon. Historical Biology, 20(2): 149–163.







Cita recomendada:

EcoRegistros. 2019. Dodó (Raphus cucullatus) - Ficha de la especie. Accedido de http://www.ecoregistros.org el 16/07/2019.